El
Cine y la red (información al instante)
Internet
transporta en sus entrañas una angustiante certeza: todos
saben donde empieza pero pocos donde termina. Y quién podría
sacar mayor rédito de esta premisa que la propia ciencia
ficción. En este sentido, el cine se las ingenió para
hacer buenos negocios con la WWW, y no le fue nada mal. Veamos:
Seis años le llevó a los hermanos Wachovsky dar a
luz a The Matrix, acaso uno de los manifiestos más acabados
sobre la cibercultura. Allí puede leerse, de un modo sintetizado,
como es la vida "después de internet" (d.i). Cada
imagen, palabra, efecto en The Matrix, está trabajada
desde ese intertexto dominante que es la Web.
El
"estar conectado" es el principio activo del film.
Esa posibilidad que tienen los personajes de circular por múltiples
realidades, lugares donde las leyes físicas, biológicas
y del tiempo fueron construídas para ser quebradas. Esa idea
asociada al mundo onírico, tan antigua como la humanidad,
hoy vuelve resemantizada de la mano de la WWW. "¿Alguna
vez tuviste un sueño, que estabas tan seguro de que era real?",
pregunta Morpheus (Laurence Fishburne ) a Neo (Kenu Reeves) en uno
de los pasajes del film.
Con
la misma vehemencia con que Morpheus profesa -bajo leyes similares
a las de la mitología cristiana- la llegada de un mesías,
The Matrix anuncia la consolidación de la sociedad de
la cibercultura.
| The
Matrix (1999) |
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Escrita y dirigida por:
Andy y Larry Wachovsky
Créditos:
Keanu
Reeves .... Neo
Laurence Fishburne .... Morpheus
Carrie-Anne Moss .... Trinity
Hugo Weaving .... Agenet Smith Gloria Foster .... Oracle
Joe Pantoliano .... Cypher/Mr. Reagan Marcus Chong .... Tank
Julian Arahanga .... Apoc
Matt Doran .... Mouse
Belinda Mcclory .... Switch
Ray Anthony Parker .... Dozer
Paul Goddard (I) .... Agent
Brown Robert Taylor (VII) ... Agente Jones David Aston ....
Rhineheart
Marc Gray .... Choi
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En
la naturaleza de cada uno de los films que pueden ser enmarcados
bajo el rótulo de la cibercultura (Johnny Mnemonics, Total
Recall, entre otros), existe un elemento vital. Como el aire o el
agua, la información se convierte en el motor de la vida
misma.
En The Matrix, por caso, la diferencia entre lo que uno sabe y no
sabe es la misma que existe entre la vida y la muerte, estar dentro
o fuera del sistema, ser dominado o capaz de rebelarse. Como un
disco rígido, los esquemas perceptivos y mentales de Neo
son inundados con información sobre artes marciales orientales.
Minutos más tarde, está en condiciones de sostener
un combate de igual a igual con el monje más instruido del
oriente.
De
esta forma el principio de "estar conectado" irrumpe
nuevamente y demuestra su sentido fundacional. Constituye la
posibilidad de obtener la mayor cantidad de información (conocimiento)
en el menor tiempo posible. En The Matrix se juega en toda su complejidad
la trilogía internetiana: tiempo, información, poder;
esa es la cuestión.
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