Sus creadores
Smith
y Bellenson no son neófitos en la ciencia. Fundaron Pangea
Systems, una empresa de software para la industria farmacéutica.
Bellenson,
ex director del laboratorio de síntesis de ADN de la Universidad
de Stanford, diseñó prototipos de moléculas
aromáticas capaces de ser asimiladas por las células
olfativas del hombre.
El
invento es una caja, de 20 centímetros, que se ubica sobre
la pantalla, con un cartridge de aceites aromáticos. Opera
como un sintetizador odorífico y puede crear unas 10.000
fragancias. Se enchufa directamente al computador y viene con un
programa especial incorporado.
Hay
diferentes cartridges con surtidos olores (vinos de Francia, perfumes
de fantasía, paisajes, comidas típicas, etcétera)
que podrán ser adquiridos comercialmente en Estados Unidos,
en menos de un año, según anunciaron los creadores.
Una vez que el producto esté a la venta, los consumidores
podrán comprar los cartridges que deseen a través
de la dirección http://www.digiscents.com
Luego
de años de esfuerzo, astucia, bioquímica y olfato,
los científicos aseguran que sus experimentos darán
sorprendentes resultados. La firma prepara un registro de olores
para otorgar licencias a empresas de software, como creadores de
juegos, comercio electrónico, sitios web y, por qu é
no... un texto con la obra de Suskind, que contenga los olores que
sentía Grenuille por París.
El
tacto también... 
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