Cine Independiente
Con la ventaja de no tener que responderle a un
estudio por el resultado de nuestras obras maestras, este programa
nos permitirá, por un momento, sentirnos como Quentin, Steven,
Peter Jackson o simplemente “El Dire”.
Antes de ubicarnos en nuestra silla de lona, y por
obvio que suene, tendremos que saber si nuestro PC tiene conector
USB o en su defecto permite la captura de videos desde una cámara
o un VHS, ya que si no contamos con el hardware necesario, nuestra
edición de videos se limitará a las películas
que podamos bajar de la red.
Dentro de “Movie Maker”, si tenemos
la tarjeta capturadora y el video o la cámara conectada a
nuestro equipo, basta con que accionemos el botón “grabar”,
claramente identificado con el icono de una filmadora, para que
los videos sean almacenados en nuestro disco duro. Este paso es
similar en el caso de capturar las imágenes desde una webcam.
Una vez elegido el nombre y el directorio donde
guardar nuestro proyecto, sólo resta “arrastrar y soltar”
(drag & drop) o importar directamente los clips hacia nuestra
ventana de “Movie Maker”. Acá también
podemos incluir los archivos generados por nuestra cámara
digital, si es que esta ofrece la opción video.
El programa automáticamente divide en varios
trozos el video elegido, para que la edición de los “clips”
sea más rápida y no trabajemos con todo el archivo,
que en muchos casos puede ser muy pesado.
En la línea de tiempo, ubicada en la parte
inferior de la pantalla y con forma de film, disponemos de los distintos
clips en el orden que queramos, haciendo cortes de tiempo y transiciones.
A modo de sugerencia, te recomendamos que al editar
elijas la opción de “guión gráfico”,
ya que ésta nos mostrará los tiempos que dura cada
clip seleccionado así como su origen. Esta opción,
a la que se acceder en el menú “ver”, presenta
unos triángulos bastante simples de utilizar para alargar
o acortar los clips.
Si nuestro video fue capturado sin audio, o queremos
agregarle nuestra propia voz o música, podemos entrar a la
opción “importar” ubicada en el menú “archivo”.
En el caso de la música podemos importar
desde archivos “Wav” hasta MP3, los que aparecerán
en el mismo recuadro donde están los clips de video a seleccionar,
desde donde podemos elegirlos para “arrastrarlos” hacia
la línea de tiempo. En el área de audio, identificable
por el icono del micrófono que tiene en el costado, podemos
cambiar la longitud y lugar de aparición del sonido escogido.
Ya ordenada y reproducida, para ver si nos satisface
nuestra composición, llega el momento de guardarla. Acá
tendremos cuatro opciones, donde se nos indicará el peso,
condiciones de envío y “perfil de usuario”, las
que estarán determinadas por el destinatario al que queremos
llegar con nuestras creaciones.
Sin más “sinopsis”, ya podemos
ver nuestras creaciones con sólo hacer clic en el archivo
que acabamos de guardar. Una de las gracias que tendrá nuestra
película es que al ser guardada mediante el Movie Maker,
no tendremos que preocuparnos por el tema de las compatibilidades,
ya que cualquier usuario de Windows, con el “Media Player”
instalado, podrá verla sin ningún problema.
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