| Por
Alfredo Morgan
20 de Noviembre de 2002
Cual secretaria ejecutiva con dominio de múltiples
idiomas y un gran bagaje cultural, Babylon –el software del
pequeño círculo azul con una “b” en tono
verde- trabajará sin descanso entregándonos el dato
o la traducción precisa. Lo mejor de todo es que lo hará
sin cobrarnos sueldos ejecutivos, ni pondrá malas caras por
el horario en que lo necesitemos.
Con
sólo ingresar al sitio
web de sus creadores podemos acceder a algunos de los
beneficios que nos ofrece este “profesor Banderas” de
la red. Por ejemplo, utilizando las opciones presentes en el encabezado
de la página de inicio es sencillo elegir que los contenidos
se desplieguen en nuestro idioma para que entendamos su funcionamiento.
También en ese sector podemos ingresar una palabra, determinando
en el menú desplegable en que idioma queremos que se traduzca
o explique su significado.
Hasta
aquí todo bien, pero si estamos leyendo un texto en inglés
que no entendemos del todo, resulta bastante fome dirigirse al sitio
para tipear cada palabra que no conocemos. Aquí es donde
resulta particularmente útil la descarga del programa.
En
la sección de descargas del sitio elegimos la versión
inglés-español (o la que más nos interese)
e instalamos el programa como lo haríamos con cualquier aplicación.
Cuando
se nos consulte por un número de licencia no tipeamos nada
porque lo usaremos en “modo de prueba”, a cambio de
algo de publicidad. Durante la instalación es importante
clarificar (en el proceso de registro) que estamos en Chile y queremos
usar el programa en español.
Finalmente debemos elegir de qué manera –con
qué combinación de teclas y clic del mouse- queremos
que se active la selección de palabras a traducir. Personalmente
elegí que la selección sea realizada con el botón
izquierdo del mouse y la tecla control.
Sacando
provecho…
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