¿Y ahora qué?
Para
muchos, lo que queda ahora es esperar. Las cartas ya fueron echadas
a la suerte y sólo habrá que sentarse y aguardar a
que en menos de tres a siete semanas más, un organismo independiente
ratifique si los accionistas de HP quieren o no trabajar de la mano
con Compaq.
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Nadie
se atreve a apostar acerca del futuro de la nueva compañía.
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Si
el negocio se concreta, Cartelon S. Fiorina podrá, con justa
razón, taparle la boca a todos aquellos que se opusieron
tenazmente al acuerdo.
Pero
eso no es todo.
Junto
con convertirse en una verdadera "gurú" de la tecnología,
Cartelon tendrá que tranquilizar a los inversionistas que
quieren retirarse de HP, despedir a más de 15 mil empleados
por duplicidad de cargos y por reducciones de costos, cancelar las
deudas de la operación que superarán las varias decenas
de millones de dólares, dar una señal de confianza
al mercado para seguir entregando soporte a los productos Compaq
y, además, ordenar la maraña administrativa que significará
comenzar con la nueva HP.
Analistas
del sector aseguran que la tarea será más que complicada.
HP tendrá que moverse rápido en un negocio dinámico,
donde en muchas áreas las grandes corporaciones ya tienen
lanzados sus tentáculos y, además, tendrá que
convencer a los nuevos y viejos trabajadores de la empresa para
que unan fuerzas para sacar a la compañía adelante.
Ante
esto, es un hecho sabido que ni los funcionarios de HP y de Compaq
quieren trabajar codo a codo, por amor y apego a cada una de las
filosofías corporativas de sus empresas. Según WSJ,
Compaq todavía está batallando por sacar adelante
proyectos detenidos por la inoperatividad de algunos funcionarios
que no desean tomar las riendas de Digital y Tandem, empresas que
fueron absorbidas por Compaq en el pasado.
Además,
y como último punto, quedan los posibles derrotados: las
dinastías Hewlett y Packard, las que representadas por Walter
Hewlett anunciaron que no bajarán la guardia y esperarán
los resultados finales a una operación polémica, dramática
y que cómo único resultado entregará al mundo
tecnológico una empresa reforzada, poderosa, incierta en
sus resultados y que dejará a 15 mil trabajadores sin sus
puestos de trabajo producto de la nueva tendencia que hoy corre
por nuestros tiempos: o fusionarse o morir en la competencia.
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