| Por
Igor Galo desde San Sebastián
(España)
13 de Agosto de 2002
Publicar
una dirección de correo electrónico en un sitio web,
enviar una opinión a un foro y contestar o reenviar los habituales
mensajes-cadena distribuidos por Internet puede ser el comienzo
de una pesadilla para cualquier usuario del email.
Estas suelen ser las vías más habitualmente
utilizadas por los robots y empresas "caza-emails" para
conseguir direcciones de correo activas a las que poder enviar,
sin su permiso, millones de mensajes publicitarios.
Evitar estas prácticas, no contestar nunca
a los mensajes de desconocidos, cambiar de cuenta de correo en el
caso más extremo y denunciar a las empresas que lo practican,
es lo único que por el momento puede hacer un internauta,
mientras se esperan leyes que regulen este problema y castiguen
a quienes abusan de la confianza de los usuarios.
La
plaga aumenta a tal ritmo que un estudio de la firmas Executive
Summary Consulting, Inc. y Quris, realizado a comienzos de año
entre 1200 usuarios de email, señalaba que el 37% del espacio
de los buzones de email estaban ocupados por mensaje Spam, por encima
de los mensajes personales (26%), o mensajes para los que sí
se había otorgado permiso (24%).
Mapa
del Spam...
|