Consejos
prácticos
La
silla es el factor más importante en la ergonomía
del puesto de trabajo. La altura del asiento debe permitir que los
muslos permanezcan horizontales, sin sentir presión en ningún
punto de su cara posterior, a fin de no afectar la circulación
sanguínea. Asimismo, esa altura debe permitir que los pies
apoyen descansando cómodamente en el piso, sin sentir presión
en las plantas. El uso de un apoya pies puede resultar de utilidad
en algunos casos.
El
respaldo debe formar un ángulo de entre 90° y 100°
con el asiento, brindando un firme apoyo a la espalda y con la posibilidad
de regularlo, de manera que se adapte a la altura de cada individuo.
La
posición sentada debe variarse a intervalos regulares, dado
que el mantener una postura fija durante tiempo prolongado, produce
fatiga y contracturas.
En
lo referente a la postura de brazos y manos, lo ideal es que los
brazos se extiendan a los costados del torso en dirección
vertical o ligeramente inclinados hacia delante, y que formen un
ángulo de entre 70° a 120° (ideal 90°) con los
antebrazos, siendo preferible descansar éstos sobre un apoya
brazos. Es recomendable que las muñecas se mantengan apoyadas
y en línea con los antebrazos, actuando las manos sobre un
teclado levemente inclinado (hasta 25°).
En
el sitio de
la ACHS se pueden encontrar estos y otros consejos
para el auto cuidado, junto a un test para evaluar el lugar de trabajo.
Además, se pueden enviar consultas al correo electrónico
ergoachs@gw.achs.cl,
donde los expertos de la ACHS responden las preguntas del público.
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