| Por
Juan C. Camus.*
16 de julio de 2003
Pablo
Soto vive en Madrid y en sus ratos libres toca en un grupo rock
llamado “Los Nabarros”. Nació en
1979 y a los 8 años de edad tuvo su primer computador. Cuando
pudo acceder a Internet, se conectó. En ese tiempo, en España,
la única forma de hacerlo era llamando por teléfono
al extranjero. Por eso, a fin de mes y a raíz de la elevada
cuenta, su mamá le prohibió hacerlo. Es más,
le sacó la línea que llegaba hasta su dormitorio.
Ante
la restricción, Pablo comenzó a pensar en una
forma de conectarse a otros computadores sin necesidad de pasar
por la costosa experiencia anterior.
Mientras
estaba en eso, seguía estudiando y por mail tenía
acceso a un grupo de personas que estaba trabajando en lo mismo,
pero al otro lado del Atlántico. Por esa vía conoció a
Shawn Fanning, el creador de Napster, con quien, de hecho, tenían
la misma edad. Pablo participó incluso en la creación
del software para conectarse a Gnutella.
Su
oportunidad de saltar a la fama llegó el año pasado,
cuando presentó Blubster, un sistema de intercambio de archivos
basado en una tecnología llamada MP2P (sigla que significa “Manolito
Peer to Peer”) que tiene la “gracia” de ser una
red que se construye entre todos los computadores conectados, sin
un repositorio central donde esté toda la información
existente. El mismo Soto lo explicó, señalando que
se trata de un sistema “descentralizado y autónomo.
No depende de ningún servidor central. Técnicamente
está en cada usuario”. Ahora,
si lo miramos técnicamente, el trabajo de Pablo no
es sólo una copia mejorada de los sistemas que comparten
archivos ya existentes. La diferencia está en “Manolito” que
es un protocolo de comunicaciones basado en UDP. Este trabaja sobre
las redes IP que se usan en Internet, pero a diferencia del protocolo
TCP que normalmente se usa en el web, no entrega identificación
de quién se conecta ni de qué se envía a través
de la red; a eso se agrega que cuenta con un sistema que permite
verificar la integridad de lo que se ha enviado. Como se puede
adivinar, esas son las tres características centrales para
transmitir archivos musicales: que nadie sepa quién se conecta;
que no se pueda saber qué archivo se envía y finalmente,
que se compruebe que el archivo llegó bien y completo.
Si
a lo anterior, se le agrega que su programa lleva incorporados
un chat de texto y otro de voz, lo que permite añadir comunicaciones
a la comunidad, lo que forma parte de lo que todo fanático
de este tipo de sistemas gustaría tener.
Tras
generar su tecnología, Pablo Soto la puso a disposición
de Blubster y la entregó para ser usadas por otros dos software
del mismo tipo: Piolet y Rockitnet. De hecho el propio Soto contó en
una entrevista de esta semana que “puedo decir que si se
va a los rankings de los programas peer-to-peer más bajados
de Internet, si se toma desde el segundo al séptimo, todos
ellos están conversando conmigo”. En todo caso, Blubster
lidera ese grupo con 3.5 millones de bajadas en el sitio Downloads.com.
Pablo,
en todo caso, entiende que todo esto le puede traer problemas
a futuro, especialmente por las demandas que han
debido enfrentar
sistemas de distribución de canciones parecidos al suyo. “Tarde
o temprano tendré que defenderme en la corte”, reconoce.
Pero agrega que él es un “desarrollador de software
y nadie me va a impedir escribir código o con lápiz
y papel, dibujar pequeños círculos como ISPs y líneas
como conexiones”. Es decir, imaginar las redes que se pueden
armar con sistemas “peer to peer”.
Su
idea en esto es que la música tiene que adecuarse a las
nuevas tecnologías que vienen. En una entrevista planteó que “cuando
salió el magnetófono, y la gente podía escuchar
la música sin tener que pagar una entrada, habría
un montón de promotores musicales que se echarían
las manos a la cabeza. Pero esos inventos supusieron un avance
increíble. Yo creo que a la larga las discográficas
tendrán que reconvertirse, digitalizarse. La música
ya es digital y lo que es digital no es controlable. Lo que quizá habría
que replantearse es si las discográficas son un eslabón
necesario en la nueva industria que nace”.
Como
para pensarlo.
* Periodista
consultor en contenidos digitales. Juan Carlos Camus ha sido
editor de Revista Mouse de La Tercera, Director de Medios Digitales
de COPESA y Editor General del Portal Zonai.com, en Puerto Rico.
|