| Por
Manuel Contreras
29 de Enero de 2003
Ocho
años lleva Juan Goñi trabajando en la oficina de Microsoft
en Chile. Cumpliendo un sueño llegó a esta compañía,
cuando bastaba una quincena de personas para mover los negocios
de Gates en nuestro país. Actualmente, en lo que podría
ser considerado como un “upgrade” de ese anhelo inicial,
está a punto de ser trasladado a la casa matriz de Microsoft
en EE.UU.
Hasta este año Goñi trabajaba como
IT Site Account Manager de Microsoft Chile, Uruguay, Bolivia y Paraguay,
pero antes realizó las más diversas tareas. Entre
otras, estuvo a cargo del área de retail, de la relación
de Microsoft con las multitiendas, en el área de marketing
y como product manager de Office.
También le correspondió organizar
el lanzamiento de Windows 95 –que durante la presentación
chilena no se colgó- y un particular campeonato de fútbol
entre los mayoristas, donde debió separar a los jugadores
que terminaron a combos.
Con estas experiencias y recuerdos, el ejecutivo
se trasladará al reino de Gates junto a su esposa, Belén,
y sus hijos Juan Ignacio y Joaquín. Conversamos con Goñi
para conocer sus ideas y expectativas, antes del comienzo de su
nueva aventura.
¿Qué hace un chileno para
llegar a Redmond?
Yo te diría que tener muchos sueños y trabajar
duro. Han sido ocho años muy intensos desde que entré
a Microsoft. Siempre pensé en trabajar en alguna posición
interesante en Corp, y la verdad es que la gente de la compañía
en Estados Unidos está muy abierta a aprender de nuestras
experiencias, de lo que vivimos día a día. Se dio
la oportunidad, me hicieron la oferta y me estoy yendo.
¿Por qué crees que te ofrecieron
esta oportunidad?
Se fijaron en mi trabajo. Hay muchas cosas que nosotros
vemos en nuestra realidad local que no se pueden aprender en Estados
Unidos. Son dos mundos totalmente distintos y la verdad es que ellos
valoran muchísimo nuestra visión. Quizás, desde
el punto de vista tecnológico no exista un lugar más
idóneo que la casa matriz en Seattle, pero luego cuando tienen
una idea, es distinto implementarla a nivel local.
En las conversaciones me preguntaban qué conocimientos tienes
tu de finanzas. Bueno, cuando tengo que comprar un computador para
la oficina, hago el presupuesto, la orden de compra, autorizo la
orden de compra, recibo el computador, lo instalo y lo agrego al
inventario. Ellos me decían, lo que tu haces, acá
lo hacen quince personas distintas. Por eso la experiencia tuya
difícilmente la tiene alguien allá y eso lo valoran
mucho.
Nuevos
desafíos
Una
vez en Redmond, Goñi ocupará el puesto de LOB applications
Regional IT Manager para Latinoamérica y Canadá. Esto
significa que se hará cargo de herramientas de ventas, contabilidad,
recursos humanos y otras de uso interno en las oficinas de esos
países, coordinando con cada una los requerimientos de estas
aplicaciones de negocios.
¿Cuál
crees que será la mayor diferencia de trabajar en Estados
Unidos?
La verdad es que yo estoy bastante ilusionado, voy con
muchas ganas de aprender. Pero es un mundo distinto, con problemáticas
diferentes. Por otro lado, mi mayor aspiración es poder transmitir
a la gente que Latinoamérica es distinta, que acá
una placa madre puede quedarse 15 días en una aduana aún
cuando esté pagada y que, entonces, hay factores que hay
que considerar y que quizás ellos no están tomando
en cuenta.
¿Muchas diferencias con tu trabajo
actual?
Probablemente. Es distinto manejar cuatro países
a manejar 20 o estar sentado en Santiago de Chile que en Seattle.
A eso agrégale algunos elementos como que mi jefe está
en Paris y mi contraparte va a estar en Tokio y Francia. Será
una experiencia muy enriquecedora.
Siempre llegan ejecutivos extranjeros a
Chile, pero no desde una subsidiaria hacia la casa central...
Yo creo que nosotros nos menospreciamos. Los chilenos
tenemos una oportunidad. Somos sumamente ordenados y respetuosos.
Está en nosotros perder el miedo. Con el TLC se va a abrir
un número importante de posiciones en el área tecnológica
y la posibilidad está. Ahora, para llegar a esta posición
se me cerraron varias puertas. Fueron dos años de estar trabajando
con mi jefe para poder entrar a esto, preparando las entrevistas,
estudiando inglés. No es que me hayan llamado un día
sin que yo me enterara de por qué. Yo me preparé.
¿Trabajan más chilenos en
la capital de Microsoft?
Sé de otro chileno, que se llama Sergio Larraín,
que llegó a Redmond hace tres semanas atrás. Pero
el se fue como hace 6 o 7 años, para trabajar en Miami y
luego en Costa Rica. Y sé que hay por lo menos dos chilenos
más, pero chilenos “gringos”. Yo soy el primero
que se va directo de Santiago a Redmond.
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