| Por
Igor Galo desde España
10 de Febrero de 2003
La
empresa estatal de
correos y telégrafos de España ha sido
el último servicio nacional postal que ha lanzado su oficina
postal virtual, permitiendo el envío de cartas ordinarias
o certificadas y postales a través de la Red a una oficina
de la entidad estatal, que se encarga de trasladar al soporte papel,
ensobrar y franquear el correo postal en un máximo de 24
horas.
El
desarrollo de la Oficina Virtual de Correo tan solo ha costado 2,8
millones de dólares, pero permitirá que cualquier
internauta pueda enviar sus cartas, a través del sistema
tradicional, sin tener que trasladarse a una oficina de correos
o buzón, como si se tratara de un 'e-mail'.
Sin
embargo, el destinatario recibirá una carta física,
que puede ser en blanco y negro, a color, con logotipos incorporados,
además de la firma del remitente que se digitaliza. El servicio
incluye utilidades adicionales como libreta y directorio de direcciones
habituales que permiten ahorrar aun más tiempo y dinero.
Disponible
en Europa, EE.UU y algunos países de América Latina
No
es la primera institución postal estatal que lanza un servicio
de este tipo. El sitio web de USPostal
permite enviar cartas, incluso de postales y tarjetas de felicitaciones
online desde hace un buen tiempo, habiendo logrado un éxito
importante. Desde la web se escribe el texto que el destinatario
recibe en su buzón tradicional y en formato papel.
La
Poste de Francia ofrece un servicio similar desde la dirección
web Maileva.com,
y el gigante alemán Deutsche Post lo ofrece desde Epost.de.
En
América Latina, el Correio brasileño también
dispone de este servicio en su
página web, al igual que el Correo
Argentino.
En
este caso, la devaluación hace que sea posible enviar online
cartas físicas de hasta 2 páginas por tan solo 1,5
pesos (40 centavos de dólar), por lo que estas navidades
muchos argentinos residentes en el extranjero utilizaron este nueva
forma de comunicación postal más rápida y económica.
Uruguay
también ofrece este servicio.
El
Servicio Postal Mexicano, sin embargo, no incluye aun esta facilidad
en su web. Tampoco lo hacen el correo
Chileno ni los servicios postales venezolanos
o costarricenses.
La
mayor parte de estas oficinas virtuales también ofrecen servicios
adicionales como la posibilidad de identificar mediante un código
de barras cada envío u obtener información de seguimiento
de la misiva, conociendo con exactitud cuando se ha hecho efectiva
la recepción.
Ahorrando
millones en franqueo
Este
sistema permitirá a las empresas y particulares, en especial
a las que realizan gran cantidad de envíos internacionales,
ahorros de gran importancia ya que si existiesen en todos los países
sería posible enviar carta a cualquier punto del planeta
a coste de carta nacional. Bastaría con utilizar directamente
los servicios postales nacionales online ofrecidos en el país
destino de la misiva.
Al
igual que ocurrió con las llamadas de larga distancia, las
tarifas para envíos internacionales se verían reducidas,
ya que la carta no se trasladaría físicamente en aviones
o barcos, sino a través de Internet para imprimir muy cerca
de su destino.
Sin
embargo, algunas empresas privadas y puntocom ya ofrecen este servicio
a nivel mundial, como Arrowpost
que cobra 14,95 dólares por cada diez cartas enviadas, sin
importar su destino mundial, aunque existen descuentos para compras
superiores, y, según informan, ofrecerán descuentos
para envíos masivos a partir de este año.
Arrowpost,
que tiene su sede central en nueva Zelanda, cuenta según
se indica en su sitio web con centros de trabajo en Rusia, Italia,
Irlanda, España y los EE.UU. (California, Washington, Florida)
desde donde se imprimen y distribuyen, ya a través de sistema
postal tradicional, las cartas enviadas por este sistema. Esta empresa
destaca, como su gran ventaja, el ahorro de tiempo: dos días
en llegar a su destino físico frente a una semana promedio
en una carta internacional enviada por el sistema tradicional.
La
combinación Internet-Correo tradicional abre importantes
oportunidades de competencia a nivel. Aunque por el momento el servicio
apenas está desarrollado, la posibilidad de que los consumidores
eligiesen el servicio postal nacional o privado que más les
interesase por servicios, calidad o precio haría competir
entre sí a los diferentes servicios nacionales de correos
del mundo que hasta ahora tenían un monopolio de facto en
sus países.
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