| Por
Igor Galo
17 de Febrero de 2003
La banda ancha e inalámbrica será
algo habitual en los vuelos de larga distancia dentro de pocos meses
a pesar de que los atentados de 11S paralizaron muchos otros proyectos
relacionados con la aviación.
El acceso a Internet en los vuelos comerciales se
ha convertido en una realidad desde el pasado mes de Enero. Boeing,
Airbus y las mayores aerolíneas del mundo confían
en que este servicio fidelizará a sus clientes, especialmente
de clase Business, y abrirá un nuevo canal de ingresos en
un momento en el que este sector vive una profunda crisis.
La
compañía germana de aviación Lufthansa ha sido
la pionera según se indica en la primera página de
la revista oficial de la aerolínea germana. Su vuelo LT 148
entre Frankfurt y la capital de los EE.UU., es el primero de la
historia que permite conectarse a la web desde los 388 asientos
de la aeronave. British Airways ya ha anunciado su intención
de implementar un servicio similar muy pronto.
Los pasajeros tienen dos opciones para navegar mientras
vuelan. Conectar su propio laptop a una toma de conexión
situada en el descansa-brazos (opción no disponible más
que en clase business y preferente) o utilizar la conexión
inalámbrica de alta velocidad que alcanza un máximo
de conexión a 11 Mbps, muy superior al ADSL o al módem
de cable.
A modo de lanzamiento, y en colaboración
con Fujitsu Siemens, se ofrece acceso a Internet a todos los pasajeros
sin coste alguno. Para ello se facilita a quien lo desee un ordenador
totalmente equipado, capaz de conectarse automáticamente
a la red local inalámbrica del avión.
Los usuarios de este servicio, que recibe el nombre
de FlyNet Lufthansa, arrancan su navegación desde una intranet
que la compañía ha creado específicamente para
este uso con información de actualidad, económica,
de entretenimiento y corporativa.
A partir de ella es posible navegar por cualquier
otro sitio web sin ningún tipo de censura ni control, por
lo que es posible leer prensa digital, jugar en casinos online,
comprar, chatear o reservar el hotel o el coche de alquiler que
se desea tener al aterrizar.
Las únicas limitaciones son, en el caso de
los pasajeros que se conectan con el portátil prestado, no
utilizar disquetes ni otros dispositivos; no realizar descargas
de ningún programa ni utilizar el equipo para otra actividad
que no sea navegar por la Red. Se trata de evitar que las terminales
públicas se empleen para otras labores, y permitir de esta
forma que el máximo número de pasajeros puedan probar
el servicio.
Prueba
satisfactoria
La expectación sobre el nuevo servicio levantada
por la compañía aérea germana, a través
de campañas de publicidad en los aeropuertos de Frankfurt
y Washington, están a la altura de la calidad del servicio.
Mouse.cl viajó en el vuelo Lufthansa 148 el pasado 7 de febrero
para comprobar el funcionamiento del primer servicio de Internet
en un avión comercial.
El servicio FlyNet, del que había amplia
publicidad en el aeropuerto de Frankfurt, no estuvo disponible hasta
aproximadamente 90 minutos después del despegue, momento
en el que se consiguió conectar con el satélite proveedor
de la conectividad.
Sin
embargo, una vez que se inició la conexión, esta no
tuvo interrupción ni incidencia alguna a pesar de las turbulencias,
manteniéndose siempre un ancho de banda suficiente incluso
para poder descargar videos musicales en pocos segundos, lo que
provocó que varios viajeros se pasaran gran parte del viaje
mirando sus laptops, en lugar de las pantallas de video de la cabina
del avión.
El rendimiento de la conexión también
fue muy bueno para la descarga y utilización de juegos en
línea, chat (aunque no se pudo descargar el programa IRC),
así como para el envío y recepción de mensajes
de correo electrónico. La conexión, con una velocidad
de 11 Mbps, permitía poder “sintonizar” al mismo
tiempo hasta cuatro estaciones de televisión (no entraban
más en la pantalla) que emitían en directo por Internet
sin interrupción alguna.
Cualquiera de las dos conexiones a bordo (inalámbrica
o por cable) ofrece alta velocidad de acceso a las páginas,
bajando archivos de varios megabytes de peso en unos pocos segundos.
Sin
embargo, no todos los pasajeros tenían comentarios positivos
para FlyNet. "Se acabó el dormir en el avión,
ahora habrá que trabajar", o "¿Cómo
hago para colocar la laptop y la bandeja de la comida en la mesitas?"
Pequeños detalles cotidianos que quizás los ingenieros
nunca pensaron, pero los pasajeros sí. Los hispanohablantes
teníamos otra queja: "no hay quien escriba con estos
teclados sin eñes, acentos y en otro orden".
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