| Por
Daniel Contreras
07 de Marzo de 2003
Durante
años la gran crítica contra los videojuegos ha sido
que fomentan la vida sedentaria y la violencia. Con el boom de la
máquinas “dancing” esto quedó atrás.
Los nuevos videojuegos de salones recreativos invitan a los jóvenes
a saltar, bailar y moverse al ritmo de contagiosas melodías
y canciones, con el objetivo de ser el mejor bailarín frente
a una pantalla de 35 pulgadas.
Estos
simuladores de baile, son videojuegos especialmente creados para
centros de entretenimientos electrónicos. Tienen alrededor
de 15 parlantes, una banda sonora con más 30 temas, pantallas
planas que llegan a las 35 pulgadas y, como la mayoría de
las nuevas creaciones digitales, su origen se encuentra en países
asiáticos como Japón y Corea.
En
términos simples, el juego desafía a seguir una melodía
y hacer pasos de bailes según las indicaciones que van apareciendo
en la pantalla. Para lograrlo los bailarines deben presionar con
sus pies, círculos y flechas que apuntan en diferentes direcciones
y que están montadas en una plataforma con sensores electrónicos.
Mediante estos "pasos" el jugador debe imitar con exactitud
las instrucciones que aparecen junto a la canción.
A medida
que el bailarín-jugador completa las etapas, el nivel de
exigencia es mayor. Al principio las coreografías son bastantes
sencillas, pero de todas formas exigen cierta condición física.
En las canciones finales sólo una bailarín experto
con una excelente coordinación es capaz de vencer a la máquina.
Su
origen
La
historia de los juegos de baile comienza con el popular Bust and
Move, juego para Playstation donde el jugador debía elegir
un personaje y enfrentar a diversos contrincantes en desafíos
de bailes, creando pasos y coreografías mediante distintas
combinaciones de teclas. Este juego de la compañía
Enix fue todo un suceso, llegando a tener una saga de 4 títulos.
Konami
un gigante de los videojuegos lanzó sus propios títulos
y al poco tiempo el mercado disponía de más de 100
juegos con la temática de baile. Luego los grandes fabricantes
crearon máquinas recreativas especiales para salones de entretenimientos.
En éstas los joystick y gamepad dieron paso a plataformas
en las cuales los jugadores podían desplegar toda su habilidad
corporal.
Actualmente
en Chile existen tres tipos de máquinas arcade, la DDR (Dance
Dance Revolution) en sus diferentes versiones, Pump it up, y la
más compleja de todas -en la que hay que combinar movimientos
de piernas y brazos- la EZ2 Dancing.
Los
chilenos también bailan
Paradero
21 de Gran Avenida, cuatro de la tarde. Un gran número de
escolares se mueve al ritmo de una estridente música disco,
todos esperan su turno para participar en un torneo relámpago
que se ha organizado para ver quién es el mejor bailarín
de la EZ2 Dancing.
Torneos
como este se repiten a diario en Santiago. Los juegos Diana, Rampam
(Estación Central) y la Juegoteca del paradero 21 de Gran
Avenida, son verdaderos centros de reunión de los bailarines
de las máquinas Dancing. Su organización ya toma vuelos
y la semana pasada se realizó un torneo de “Step”
–baile virtual- en el Mall Plaza Tobalaba, donde el jugador
apodado Rodo se adjudicó un DVD al obtener el primer lugar.
Actualmente
se realizan muchas competencias internacionales, como la que enfrentó
al mejor bailarín de Japón contra el mejor de New
York y donde Takeo Ueki, proveniente del país asiático,
gracias a este juego se convirtió en toda una estrella de
televisión .
Tina
tiene cerca de 16 años, esta vestida de escolar y se encuentra
muy agitada después de estar cerca de 10 minutos saltando
en la plataforma del EZ2, nos cuenta, “la verdad que bailar
es lo mejor, acá hay mucha competencia y prefiero bailar
que pelear a patadas. Es cierto que el juego es fácil, pero
los verdaderos jugadores inventamos nuestras propias coreografías
y algunos llegan a tener ropa especial como si fueran personajes.
Casi siempre la música es rap o dance, pero hay algunas tecno
también”.
Los
aficionados chilenos al baile virtual cuentan con una página
oficial dedicada al Dance Dance Revolution en www.ddr.cl, mediante
un foro se organizan competencias, reuniones y se intercambian opiniones.
Fenómeno
de ventas
Roberto
Muñoz gerente de Universal Electronics, empresa que importa
las máquinas, cuenta que las primeras llegaron a Chile en
el año 2000 y que al principio les pareció una inversión
muy arriesgada ya que dudaban que los jóvenes chilenos se
atrevieran a bailar usando estos videojuegos.
"Cuando
importamos las primeras Dance Dance Revolution, pensamos que como
los chilenos somos un poco apagados y tímidos poca gente
se atrevería a jugar y bailar frente a las demás personas.
Pero gracias a que coincidimos con el fenómeno Axé
y las fiestas electrónicas, nos fue bastante bien y luego
tuvimos que importar varias más", cuenta Muñoz.
Al
parecer, el baile y la música son alternativas de entretención
bien recibidas por los chilenos, ya que Universal ha importado cerca
de 300 simuladores de baile de diferentes marcas y actualmente comenzó
a introducir en el mercado nacional las máquinas DJ, videojuegos
donde se simula ser un DJ que programa música en una fiesta
y que cuenta con platos de tornamesas en vez de palancas y teclas
.
Las
máquinas dancing tienen un valor que supera los dos millones
de pesos, pero el boom del baile virtual se las ha ingeniado para
llegar hasta las casas. En la Navidad pasada las alfombras de baile
para conectar al PC o a la consola Playstation, fueron la sensación
de los vendedores callejeros, el comercio establecido y los sitios
de remates.
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