| Por
Daniel Contreras
14 de Marzo de 2003
Chile está rodeado por miles de kilómetros
de cordillera, desiertos, mar y bosques. Esta desigual geografía
es ideal para que narcotraficantes y delincuentes aprovechen pasos
fronterizos clandestinos y puedan entrar al país sin cumplir
los controles policiales y de aduanas. A partir de esta realidad,
la ENAER desarrolló el Turbo Pillan FLIR, capaz de vigilar,
patrullar y detectar objetos y personas en la más absoluta
oscuridad, desde una altura de hasta de 10.000 pies.
Un
avión de entrenamiento
El
avión de instrucción básica Pillán fue
desarrollado en Chile hace más de 20 años, por medio
de una alianza estratégica entre ENAER y Piper. Con el tiempo
este avión fue reconocido como una de las mejores máquinas
para el entrenamiento de pilotos.
Actualmente el Pillán es usado en ocho países
incluyendo las fuerzas aérea de España, Panamá
y la armada de Ecuador, tanto en su versión normal como en
la de Turbo Pillan.
Las características que han ubicado a estos
aviones entre los mejores de su clase, es su alta resistencia al
trabajo duro, la facilidad de mantención y por sobre todo
su bajo costo de fabricación y operación.
Como cuenta el coronel en retiro e ingeniero aeronáutico
Fernando Tellez, encargado del desarrollo del sistema turbo, "el
Pillán está construido completamente de metal, lo
que lo convierte en una avión de mucha resistencia. Uno de
estos modelos fácilmente puede estar operativo por veinte
años". Otra de las ventajas de este avión es
que todas sus partes y repuestos son de uso común y no se
necesitan grandes equipos ni herramientas especiales para repararlo,
por lo que cualquier mecánico de aviación civil puede
llevar a cabo su mantención, agrega Tellez.
Vigilando
desde el cielo
El
Turbo Pillán es un avión muy versátil y económico,
es por esta razón que los ingenieros comerciales y aeronáuticos
de ENAER, decidieron a principios del 2001 convertirlo en un avión
vigilante y de observación. Para esto lo equiparon con un
moderno sistema de televisión de baja luminosidad (LLTV),
además de un conjunto de sensores térmicos para visión
nocturna, llamado FLIR (Forward Looking infrared).
La cámara de televisión es un sistema
digital CCD de alta resolución, cuenta con un ZOOM óptico
y electrónico capaz de aumentar la imagen más 100
veces. Gracias a los acercamientos el aparato puede cubrir grandes
áreas de terreno, o cubrir un objeto en particular según
el caso.
El lente de baja luminosidad permite observar en
condiciones de muy poca luz, ya sea en días nublados o al
atardecer, cuenta el coronel Ivan Cabrera, piloto y operador de
los sistemas de observación.
Otra de las gracias de este equipo son sus sensores
térmicos, que pueden reconocer diferencias de calor de hasta
0.02 grados de temperatura. Según el Coronel Cabrera el sistema
FLIR detectar diferencias de calor y las convierte en imágenes,
de esta manera puede detectar, en condiciones normales, un camión
a una distancia de 20 Kilómetros.
Ambas cámaras, la de baja luminosidad y la
térmica, van montadas en un plataforma óptica giroestabilizada
que entrega imágenes sin movimiento y que ofrece 360 grados
de visión. El turbo Pillán FLIR se complementa con
un completo centro de mando instalado en el asiento trasero del
avión. El operador cuenta con un Joystick con el cual dirige
las cámaras, un pantalla digital de 8 pulgadas y un computador
que analiza las imágenes.
El sistema de vigilancia aérea nocturna también
puede grabar todas las imágenes y gracias a un enlace que
trabaja en la banda de los 2 Gigahertz, las tomas digitales y térmicas
pueden ser transmitidas en línea a un centro de control ubicado
a más de 60 kilómetros de distancia desde donde se
ubica la acción.
Usos
y funcionalidades
El piloto Ivan Cabrera resalta que el uso de este
sistema es muy fácil. "El joystick de mando no es muy
diferente al usado por los computadores, o por el mismo simulador
de vuelo de Microsoft", señala. "Este avión
y en especial estas funcionalidades están pensadas para el
mundo civil, en actividades de rescates en lugares de difícil
acceso, monitoreos de incendios, e incluso podría ser usado
en las transmisiones televisivas, ya sus imágenes son de
una calidad 100 mejor que las logradas desde un helicóptero",
agrega el Coronel, quien además trabaja en el área
comercial de ENAER.
Según Fernando Tellez, "este avión
debería ser usado por todas las instituciones que trabajen
con patrullas aéreas", ya que "el costo de una
hora de vuelo de un Pillan es de 300 dólares, muy bajo si
lo comparamos con los 900 dólares que cuesta la hora de vuelo
de un helicóptero". "Además, cualquier piloto
civil con entrenamiento para vuelos con instrumentos puede pilotear
este avión", agrega enfático Tellez.
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