| Por
Daniel Contreras
15
de Mayo de 2003
Cuando pensamos
en la creación de robots, cámaras
espías y dispositivos para los ejércitos más
sofisticados del mundo, inmediatamente nos imaginamos un laboratorio
tecnológico, ultrasecreto y lleno de “giros sintornillos”.
Pero
no siempre es así. Fundada hace más de dos años
por Pablo Suárez, Mechanicalstudio es una oficina de diseño
industrial, ubicada en un sector de la comuna de Providencia, desde
donde salen las ideas y conceptos que se convertirán en los
últimos productos de una importarte empresa suiza dedicada
a la fabricación de robots para importantes clientes a nivel
mundial.
“Nuestra
empresa fue fundada hace 3 años y desde el principio hemos
estado conectados con el mercado de la minería, el diseño
gráfico y por supuesto la robótica”, cuenta
Javier Amat, gerente comercial del estudio que ha estado detrás
de la conceptualización del Spybot, un pequeño y resistente
robot espía que lleva una microcámara dentro de su
cuerpo, capaz de transmitir imágenes desde lugares remotos
y de difícil acceso.
“El
Spybot es como nuestro caballito de batalla -continua Amat-, llevamos
dos años trabajando en él, y hemos pasado por varios
modelos y prototipos. La versión 1.1 ya fue construida y
está totalmente operativa. A partir de este trabajo hemos
ido creando y desarrollando nuevos diseños para otras soluciones”.
Las
ideas son imaginadas, diseñadas y dibujadas en Chile, y los
productos o prototipos finales son fabricados por Macroswiss, una
empresa suiza dedicada a ofrecer soluciones para la defensa. Esta
compañía es la encargada de darle vida a los diseños,
construirlos y probarlos. Una vez que se tiene la versión
final de estas creaciones, los ejecutivos de Macroswiss las presentan
y muestran en diferentes ferias mundiales, donde captan clientes
y futuros proyectos.
“Nuestro
trabajo está muy ligado a las soluciones que quiera implementar
la gente de Macroswiss -continua Amat-, por ejemplo, dentro de poco
hay una feria en Londres, donde se presentarán los últimos
adelantos tecnológicos militares y de defensa. Los suizos
quieren presentar algunos proyectos como el Spybot, pero además
piensan desarrollar una gama nueva de productos. Para
poder obtener estás ideas, arrendamos algunas películas
de guerra y a partir de allí comenzamos a desarrollar bocetos,
para futuras soluciones robóticas”.
Además
del Spybot, el equipo compuesto por Daniel Cuchacovich y Esteban
Ruiz-Tagle, ha diseñado el Flying Platform, un robot capaz
de volar y que lleva cámaras y otro tipos de sensores. Este
modelo, basado en un concepto de la NASA, gracias a sus cuatro hélices
puede igualar todos los movimientos de un helicóptero, tiene
una envergadura de 1.5 metros, funciona con baterías y es
radiocontrolado.
También
bajo el concepto de ROV (remotely operated vehicle) otro artilugio
que ya se ha producido, es el submarino de inspección, usado
en oleoductos y plataformas petroleras a gran profundidad. Puede
llegar a los 4000 mil metros en su versión guiada por cordón
umbilical y hasta los 10 metros vía radiocontrol. Está
fabricado en materiales resistente a la presión y lleva consigo
una minicámara VHS.
Debido
a los altos estándares usados en la producción europea,
los miembros de Mechanicalstudio están a la vanguardia en
el área de nuevos materiales y tecnologías. Actualmente
Pablo Suárez, director de esta compañía, se
encuentra en Suiza trabajando en los futuros diseños que
presentarán a escala mundial.
“Nuestra
asociación con esta empresa internacional nació principalmente
gracias a que Pablo y el equipo en general tenemos los mismos intereses,
en este caso los robots. Pero esto no quiere decir que no podamos
diseñar otras cosas. Hace poco diseñamos puertas para
plantas refrigeradas, y tenemos una larga experiencia en desarrollos
para el área de la minería, pero de esos proyectos
no podemos hablar ya que son secretos, y hay contratos de por medio”,
concluye Amat.
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