En marzo de este año Intel lanzó su nuevo producto
Centrino con tecnología Wi-Fi para conexiones inalámbricas.
Esta jugada comercial, junto a una explosión en las ventas
de tarjetas y "puntos de acceso" de otros fabricantes,
es una muestra clara en el mundo, y especialmente en Chile, de la
masificación de las redes sin cables.
La subsecretaría de Telecomunicaciones
emitió la semana pasada una nueva norma que regula el tema
y Christian Nicolai el personero a cargo del tema explica sus alcances.
“La norma apunta a dos cosas, por una parte
abre la posibilidad de aumentar y emparejar la potencia en 100 miliwatts
para interiores, permitiendo la entrada de equipos que antes no
podían utilizarse, lo que ya es una apertura de mercado.
Con 50 miliwatts había problemas en recintos cerrados, por
las murallas. Lo segundo, que es extremadamente importante para
aquellos que quieren invertir en el tema, es que reservamos una
de las bandas de 5 gigas para el uso en interiores. Eso les garantiza
a quienes quieran instalar redes LAN inalámbricas o un hot
spot, que en esa frecuencia no van a tener interferencia de sistemas
que operen con potencias mayores”.
Para el subsecretario esta es una oportunidad
para todos, y hasta el momento las empresas telefónicas y
de cable han agregado a su servicio de conexión el valor
del Wi-FI, además de que cualquier usuario puede ir a un
retail, comprar el "punto de acceso" y armar su propia
red inalámbrica.
“Va a haber un crecimiento muy fuerte, ya
que se trata de una herramienta muy potente Hay estudios internacionales
que dicen que con la movilidad aumenta la productividad y además
las conexiones entre los usuarios mejoran”, agregó
Nicolai.
Para Cekiel Danielson, gerente general Cono Sur
de Intel, el mercado demuestra que la venta de notebooks está
en aumento, los componentes Wi-Fi han bajado de costo, la movilidad
y la libertad se han posicionado en los usuarios como conceptos.
“Chile es el segundo país de Latinoamérica
en penetración de notebooks, detrás de México.
Hay un ambiente inalámbrico creciente, con mucho interés
en los 'hot spots', con nuevos lanzamientos y varios actores con
planes”, explica el ejecutivo de Intel.
En cuanto al futuro de Bluetooth, cree que va
a vivir en el área local, en cambio Wi-Fi tiene muchas energías
detrás y se masificará rápidamente.
Cobro
Consultado por los esquemas de cobro a estrenarse
en Chile con estos nuevos servicios, Christian Nicolai cree que
van a desarrollarse situaciones como el roaming telefónico
para la interconexión entre empresas proveedoras. “Pero
el mercado local va a obligar a crear nuevos esquemas asociados
a nuestra cultura. En Chile la venta de aparatos portátiles
ha crecido más que los desktop, pero estamos al principio
de la curva y el costo sigue siendo muy alto para nuestra realidad.
Van a haber esquemas similares a los 'hot spot', pero además,
esta es una oportunidad para darle conectividad inalámbrica
a computadores de escritorio y evitarse el cableado. Una tarjeta
inalámbrica, hoy en día, cuesta entre US$ 40 o US$
60 dólares. Va a haber un mix de ofertas, el modelo aún
no está definido”, explica el personero de Gobierno.
Para Danielson, el servicio tiene una serie de
dimensiones, la intra empresa, los lugares públicos y la
de aquellos que estimen proveer un servicio, de forma gratuita como
valor agregado, o de cobro con compra online de minutos o con cargo
a tarjetas de crédito. “Pero los operadores, telefónicas,
cableras y puntos de acceso público deberán ser agresivos
para entrar al mercado. En México, Telmex cuenta con 250
'hot spots'”, agrega el ejecutivo de Intel.
En conclusión el estándar está
ahí y donde haya conexión se podrá acceder.
Las formas de pago del servicio son un tema comercial, entre el
cliente y el proveedor del servicio. Hoy hay hoteles que lo entregan
de forma gratuita, otros prestan las tarjetas para los notebooks,
otros cobran por tiempo de navegación, y también están
los cafés y restaurantes que lo entregan como un valor agregado.
Futuro
La Subtel ha actuado de acuerdo a la realidad
de Chile, normando lo que ocurre al interior de los recintos, y
evaluando lo que ocurrirá en los espacios abiertos.
“La primera necesidad que vemos nosotros
es el mundo rural y viajaré para ver experiencias afuera
y sus regulaciones. Uno podría tener una pequeña villa
que tenga conexiones de este tipo. Eso falta en la normativa. El
próximo cambio de norma vendría muy luego”,
adelantó Nicolai.
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