El programa, que todavía está en su fase de pruebas
(beta), puede descargarse gratuitamente desde Google.com y si bien por ahora se ofrece sólo en inglés, sus
opciones e interfaz son tan simples que ello no afecta su funcionalidad
frente a quienes no dominen el idioma.
El instalador es deliciosamente liviano –apenas 446 KB– situándolo
a menos de un minuto de tu computadora si te conectas por módem
telefónico. Sin embargo, en los requisitos de sistema encontramos
el primer obstáculo: GDS trabaja sólo en sistemas
dotados de Windows XP o Windows 2000 + Service Pack 3 debido a
las características de seguridad e indexación avanzada
que incorporan.
GDS se instala sin mayor trámite, lo que agradará a
usuarios novatos pero disgustará a los que les gusta conocer
dónde se ubica cada programa en el disco duro. La única
pregunta del instalador concierne a nuestra privacidad, dándonos
a elegir si permitimos el envío de información estadística
a Google o indexar nuestras conversaciones por chat (sólo
AOL Instant Messenger) y páginas seguras vistas en Internet
Explorer (HTTPS). Todas configurables con posterioridad desde el
panel de preferencias.
Nada más iniciada, la aplicación comenzará a
crear una base de datos con todos nuestros archivos, pero indagando
con mayor profundidad en el contenido de mensajes de Outlook, páginas
Web, archivos de texto y documentos de Office –incluyendo
Excel y PowerPoint– lo que hará más precisas
las búsquedas. Este proceso se realiza una sola vez y puede
tomar varias horas, pero GDS lo realiza únicamente cuando
el PC está desocupado, por lo que no perjudicará nuestro
trabajo.
 Eso sí, la base de datos se venga con creces por el espacio
que la aplicación misma no ocupa, realizando copias de todos
los documentos de texto que encuentra. Fácilmente puede
llegar a usar un promedio de 200 ó 300 MB en el disco duro.
Configuración
y uso >> |