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En aproximadamente medio siglo el petróleo dejará de
fluir del subsuelo de Dubai, el segundo emirato por tamaño
y población de los que componen los Emiratos Árabes
Unidos. Conscientes de ello, las autoridades del país han
decidido apostar por el desarrollo de sectores económicos
que garanticen la prosperidad de esta región de los E.A.U
más allá de esa fecha.
En este marco, Internet y las tecnologías de la comunicación
y la información son una de las principales apuestas de
los gobernantes locales para garantizar un futuro próspero.
Algo a priori nada llamativo ya que casi todos los gobiernos estatales
y regionales del mundo han realizado la misma apuesta animados
por la fiebre tecnológica de finales de los 90.
Pero a diferencia de lo que suele ser habitual, el impulso público
en Dubai se puede medir trimestre a trimestre en número
de inversiones realizadas, puesto de trabajo creado y instalación
de nuevas firmas de nivel mundial, convirtiendo al emirato en el
más desarrollado de su país y del oriente medio y
en un ejemplo que aspiran al liderazgo tecnologico.
La transformación de la economía petrolera del Emirato
hacia otra basada en el conocimiento y la tecnología (entre
otros servicios) avanza a paso firme. El pasado año 2002
solo el 9% del PIB del Dubai, capital tecnológica de los
E.A.U, se debió a la producción de petróleo,
a pesar de la alta cotización del crudo durante ese año.
Una cifra que contrastan con el 40 % de hace una década
y la extrema dependencia del petróleo de países vecinos,
incluso de otros emiratos que forma los E.A.U.
Dubai Internet City es el buque insignia
de esta transformación económica del país
de una economía petrolera a otra de servicios y tecnología.
Llevar hasta esta “ciudad”, construida en terrenos
desérticos cercanos al aeropuerto internacional de Dubai,
a las principales multinacionales del mundo no fue una tarea fácil.
Pero la importancia estratégica del sector impulsó a
las autoridades a crear condiciones específicas para el
sector.
Entre las medidas adoptadas para facilitar la implantación
de empresas tecnológicas relacionadas con Internet y comercio
electrónico (algo lógico en una ciudad de carácter
comercial como Dubai) estuvo el permiso para que compañías
extranjeras pudieran ser propietarias del 100% de las filiales
(en los E.A.U es obligatorio contar con un socio local), la posibilidad
de repatriar los beneficios sin impuestos, el pago de bajos impuestos,
la eliminación de trámites burocráticos o
la facilidad de visas para trabajadores especializados necesarios
en las empresas.
La “ciudad Internet”, además, es un prodigio
tecnológico en medio del desierto con modernos edificios
rodeados de estanques y césped siempre verdad bajo el cual
está instalado el mayor sistema comercial de telefonía
IP del mundo, conectividad de alta velocidad, y servicios auxiliares
de almacenamiento, servidores, etc...
Pero las nuevas tecnologías requieren un medio ambiente
especial para prosperar, en el que además de infraestructura
es necesario contar con personal cualificado capaz de llevar al éxito
esas empresas además de contenidos y servicios que nutran
a esas tecnologías de la comunicación.
Por ese motivo, alrededor del DIC el gobierno regional de Dubai
apostó por la creación de la Dubai
Knowledge Village,
que aspira a ser un centro educativo regional, y la Dubai
Media City donde empresas
locales y multinacionales crean contenido que nutren los nuevos
canales de información tanto del país como de la
región.
El resultado: más de 14.000 trabajadores especializados
en compañías que como Microsoft, Oracle, HP, IBM,
Compaq, Dell, Siemens, Canon, Sony Ericcson, Reuter, Dow Jones,
CNN, CNBC, o Cisco, que entre otras, han acudido atraídos
por el “clima” de este oasis tecnológico. Impulso
público, clave para el desarrollo tecnológico>>
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