|
El 22 de mayo de 1973 Bob Metcalfe inventó el término
Ether Network, para describir un medio omnipresente que podía
servir para enviar paquetes de datos. En 1974, junto con David
Boggs, desarrollaron el primer sistema práctico para la
transmisión de información entre computadores.
Hoy, esa tecnología es una de las más usadas a nivel
mundial, gracias a que su costo es muy bajo. En 1983, la IEEE (Institution
of Electronics and Electrical Engineers) promulgó un estándar
basado en su protocolo de redes llamado IEEE 802.3, el cual estuvo
en uso hasta 1999.
Ethernet sufrió su primera gran mutación a mediados
de los 90, cuando nació Fast Ethernet: en ese momento se
pasó de 10 megabits por segundo (Mbps) a 100 Mbps, con las
consecuentes mejoras en el rendimiento de las aplicaciones que
dependían de la transferencia de datos en una red. Pero
la búsqueda de velocidades más altas continuó,
hasta que en 1999 llegó Gigabit Ethernet, que aumentó,
nuevamente, en diez veces la capacidad estandar del momento: de
100 Mbps a 1000 Mbps.
Han pasado 5 años desde que Gigabit Ethernet fue procalmado
como estándar, pero recién ahora parece ser que ha
llegado la hora de su reinado. Ya hay productos de consumo masivo
que usan esta tecnología y existen aplicaciones que
necesitan grandes anchos de banda.
De este modo marcas como MSI, ASUS o Apple han incorporado el
estándar
en sus productos, mientras los fabricantes de equipos de redes
ya cuentan con series de equipos compatibles con esta tecnología.
Eso sí, todavía es caro pensar, por ejemplo, en
tarreos con computadores conectados en una red gigabit. Esto, porque
los
hub
cuestan la
friolera de $99.000 para arriba, pudiendo superar los $630.000.
¿Para
qué Gigabit? >> |