El reclamo de los activistas pasa por que las máquinas entreguen
un recibo, donde quede registro de su voto, de tal forma de asegurarse
que la elección registrada sea la misma ingresada. De esta
forma también se podría llevar un recuento independiente.
El uso del recibo físico puede paliar algunos problemas,
pues muchas cosas pueden ir mal en el envío digital de un
voto, ya sea por accidente, error en programación, o intento
de fraude. Por el contrario, es mucho más difícil
que un voto en papel se pierda o se falsifique. No es imposible,
pero es mucho más difícil.
Un ejemplo de esta preocupación es el Free
e-democracy project. En él
se busca que cualquier iniciativa de voto electrónico en
la Unión Europea tenga una contraparte en papel para que
el sistema sea realmente seguro y eficaz. Y no sólo eso,
sino que el software utilizado sea libre.
Habrá que esperar los resultados de la votación
de la India. Gran parte del futuro y la validación mundial
del sistema se las juega en esta elección de 675 millones
de electores. |