Si bien a nivel gubernamental aún no se nota un interés por
el tema, en Chile ya se han realizado elecciones oficiales por Internet.
Así lo
hizo la Asociación
Chilena de Empresas de Tecnologías
de la Información (ACTI).
El acto eleccionario fue realizado resguardando el secreto del
voto y con la posibilidad de auditar la votación. El dispositivo
utilizado entregó un comprobante impreso,
el que fue depositado en una urna, para permitir una auditoría
en caso de objeciones. Luego se realizó el escrutinio automático
e instantáneo, que dió los nombres de los 6 candidatos
electos que formarán parte del directorio 2004.
Para Raúl Ciudad, presidente de ACTI, “ésta
es una muestra de cómo las tecnologías de la información
están abarcando todos los ámbitos de la vida diaria,
haciéndola más eficiente y transparente, como un
ejemplo a imitar en procesos similares de la vida cívica
del país”.
Pero hay que tener claro que el e-voto sólo tiene sentido
cuando garantiza la participación universal, se informa
de manera extensiva a los ciudadanos de las ventajas e inconvenientes,
es fácil de usar y tiene como objetivo principal mejorar
alguna cuestión organizativa o logística: facilitar
el voto de los ciudadanos que viven en el extranjero, permitir
que voten personas con problemas de movilidad importante, etc.
Más allá de los problemas técnicos, quizás
lo que hace falta es una real voluntad para hacer este cambio.
Uno que sería bienvenido. |