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De acuerdo o no con esa postura, el uso de internet
para fines personales, sean éstos legales o ilegales, durante
las horas de oficina implica casi lo mismo que hacer una escapadita
en medio de la tarde para comparse un par de zapatos.
Pero aunque existen estudios que indican que navegar en internet
en el trabajo bajaría dramáticamente los niveles
de productividad, existen otras investigaciones como la realizada
por Claire Simmers, profesora asociada de gestión en la
Universidad St. Joseph's de Filadelfia en noviembre del 2003.
Según este reporte, navegar por la red durante la jornada
laboral puede contribuir a una mejor distribución del tiempo,
reducir el estrés, mejorar algunas habilidades y a conseguir
un mayor equilibrio entre el trabajo y la vida personal.
¿Qué hacer entonces? La tarea no es bloquear sitios
o amonestar severamente a los trabajadores, sino crear políticas
corporativas que permitan un uso apropiado de la red, aprovechando
sus capacidades como herramienta y sus potencialidades para el
desarrollo de otras habilidades del usuario. Lo que no deja de
ser un gran desafío. |