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Para cambiar esta situación el Gobierno federal de Brasil,
que también es uno de los mayores impulsores del software
libre, está estudiando la creación un modelo fiscal
diferenciado para la producción de software ya que se entiende
en la actualidad que la carga tributaria es un obstáculo
para la competitividad del país en el mercado externo.
“Lo que el gobierno quiere hacer no es reducir la tributación,
sino cualificar los impuestos, lo que es más importante
para hacer el sector más competitivo. Esta claro que no
es eso lo que va a definir la competitividad del sector, pero es
uno de los dos responsable de ello”, aseguró a Mouse.cl
Alessandro Teixeira.
Por su parte, Marcelo D´Elia Branco, destacado experto brasileño
del software libre, consultado por Mouse afirmó que desde
su punto de vista "la industria de software mueve anualmente
3000 millones de dólares y paga 200 millones de dólares
en impuestos. Esta misma industria paga a las megacorporaciones
de software propietario, en forma de royalties de licencias, cerca
de 1000 millones de dólares”.
"La reducción de la carga tributaria debería
estar acompañada de medidas de estímulo a las pequeñas
y mediana empresas". "Las cargas tributarias en California,
en Silicon Valley, son las más altas del mundo y esto no
impide el desarrollo del sector, por el contrario un cambio, con
un nuevo modelo basado en los servicios del software libre, líneas
de crédito especial para el sector y principalmente una
política de fomento la industria de software libre utilizando
el poder de compra del Estado son más eficaces." Asegura
el gurú brasileño del Software Libre, aunque por
su parte Alexandro Teixeira aseguró que los principales
beneficiados de este nuevo marco de impuesto para el sector serán "las
empresas nacionales. Para las empresas de pequeño tamaño
el impacto de la recalificación de los impuesto es fundamental."
Actualmente, Brasil es el séptimo mercado mundial de software.
Microsoft, por ejemplo, facturó 293 millones de dólares
en el país el pasado año fiscal. Pero esta nación
es netamente importador. Cada año gasta 1.000 millones de
dólares en la compra de licencias y productos de software,
generando un saldo negativo en este ramo de su comercio exterior.
"Es un problema y por eso el gobierno colocó la industria
del software como uno de los principales puntos de la política
industrial del país. Primero porque afecta a los demás
sectores, segundo porque tiene un déficit en la balanza
y tercero porque tenemos capacidad no solo de sustituir las importaciones
sino también de aumentar las exportaciones", asegura
el director de la Agencia de Promoción de exportaciones
de Brasil
"Importamos mucho software que no es necesario porque ya
existen alternativas libres de la misma o mejor calidad. Por ejemplo
sistemas operativos, paquete office, correo electrónicos,..
Podemos reducir el envío de divisas utilizando los equivalentes
libres. Más importante de que exportemos software brasileño
es disminuir la importancia de software, en especial los software
básicos" concluye Marcelo D´Elio Branco, Director
del proyecto no gubernamental brasileña Software Livre RS,
y destacada voz del sector de la tecnología y el software
brasileño. |