Desdibujando
la línea entre la realidad y un juego de rol, una nueva
tendencia del entretenimiento digital permite participar en aventuras
no sólo interactuando en la web, sino también en
el celular, a través de mensajes de texto y el acceso a
casillas de voz. Más de 300 mil personas se inscribieron
en el primer Juego de Realidad Alternativa chileno.
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Faltando cinco minutos para las dos de la tarde, el agente Martínez
logra contactar a un misterioso personaje, a quien le entrega un
sobre, para luego retirarse raudo. Ya son las 14:00 horas y en su
celular un SMS le informa que su misión se ha cumplido exitosamente,
pero su sonrisa es borrada de golpe. Mientras aprieta una carpeta
llena de cuentas y cheques por pagar, Martínez ve como el
guardia cierra la puerta del banco y toma conciencia de que su afición
al mundo de “junior 007” lo puede dejar sin trabajo.
La experiencia de este oficinista grafica las posibilidades que
ofrecen los Juegos de Realidad Alternativa (ARG, por su sigla en
inglés), una nueva moda en el mundo tecnológico que
consiste en participar en una historia -en tiempo real- que mezcla
elementos de la cotidianeidad con la ficción, a través
de la telefonía celular e internet.
En la práctica se trata de una modalidad similar a los
juegos de rol o los antiguos libros interactivos, donde uno leía
y escogía el desenlace de la trama saltando de una página
a otra. En los ARG pasa lo mismo, debemos resolver puzzles y pruebas
para conocer el final de la historia, todo esto con un soporte
digital.
Un caso exitoso es el de “I
Love Bees”, cuya trama consistía en una invasión
alienígena en el año 2552. Los usuarios podían
ser parte de la trama contestando llamados en diferentes cabinas
públicas y sus respuestas incluso podían modificar
el final de la historia.
El primer ARG chileno>>
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