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Al momento de particionar un disco debes tener claro cuales son los
tipos de particiones y cual es su verdadera utilidad.
Las primarias corresponden a particiones “arrancables”,
es decir, desde las que al encender el PC correría el sistema
operativo previamente instalado. Solo puede haber una partición
primaria activa -visible para este computador- a la vez.
Por otra parte, la partición extendida guarda dentro de ella
las unidades lógicas, también conocidas como particiones
lógicas. Acá es donde deberías almacenar tus
archivos de video, música , trabajos y respaldos.
Según Navarro, al momento de particionar el disco es
necesario considerar los siguientes pasos:
- Respaldar previamente la información, ya que aunque
se utilice alguno de los programas que prometen particionar sin
perder los datos,
siempre existe la posibilidad de que se corte la luz o se produzca
algún error de hardware.
- El proceso comienza con decidir cuantos Gigas asignaremos
a cada unidad. En un disco duro de 40Gb, podríamos entregar
10Gb al sistema operativo y 30Gb para nuestra “biblioteca
de archivos”.
- El segundo paso es iniciar el instalador de Windows 98
Segunda Edición
o Windows XP (ambos con boot cd).
- Posteriormente hay que asignar a la partición primaria los
Gb correspondientes (10 en nuestro caso) y luego a la partición
secundaria el espacio restante (30Gb).
- Después de creada cada partición, esta debe
ser formateada.
- Finalmente, se procede con la instalación “limpia” del
sistema operativo en la partición primaría.
Para realizar la partición de un disco hay diversos programas,
entre los que Navarro ha usado “el fdisk, el particionador
de Windows XP, el que incluye la distribución de Mandrake
y Partition Magic”. Sobre este último software, que promete “respetar” los
datos, Navarro destaca que en las versiones más recientes
puede particionar desde Windows, “pero no se si será tan
confiable como la versión de DOS”, concluye. |