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Iniciada en 1996, la saga Dead or Alive (DOA) fue el fruto de la insatisfacción que un programador de Tecmo, Tomonobu Itagaki, sentía hacia los juegos de pelea y cómo se estaban desarrollando. Tras algunos intentos que obtuvieron relativo éxito en Japón, fue el lanzamiento de DOA 2 en el año 2000 el que marcó el inicio de un nuevo concepto en estos títulos, donde los personajes femeninos tendrían un rol estelar.
De hecho, se dice que el mismo Itagaki aprovechó las mejoras gráficas que le proporcionaba la tecnología para aplicar un nivel máximo de realismo a las chicas, incluso animando el movimiento de sus pechos al luchar, desatando tanta controversia como popularidad. El paquete también incluía una galería de imágenes que – curiosamente – sólo las incluía a ellas.
Fue tanto el revuelo provocado por Ayane, Christie, Helena, Kasumi, Lei Fang, Lisa y Tina Armstrong que Tecmo las incluyó en un título para ellas solas: DOA Xtreme Volleyball, donde las chicas se dedican en exclusiva a jugar deportes playeros en traje de baño. Eso sí, la picardía de los hackers hizo pasar un verdadero bochorno a la empresa cuando comenzó a distribuirse a través de Internet un parche que permitía verlas desnudas. El asunto terminó en querellas y arreglos extrajudiciales.
Pero independiente de la polémica, DOA también se hizo un nombre gracias a la trama que motiva el juego, ambientada con exquisitas escenas cinemáticas que dan el paso entre un combate y otro. Claro que con estas luchadoras en frente... ¿a quién le importa?
  
  
  
Regina (Dino Crisis)>>
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