Fue hace casi dos años cuando decidí dar un corte
a la historia. Cansado de las ventanas emergentes (pop-up), software
espía y otros problemas de seguridad al navegar por Internet,
me atreví a probar un navegador noruego llamado Opera.
Si bien demostró su calidad con varias opciones innovadoras,
nunca pude acostumbrarme a su peso y algunos detalles que me molestaban,
por lo que terminé usando la versión de pruebas (beta)
de un pequeño programa gratuito muy popular entre los círculos
tecnológicos: Firefox.
Hoy, con sus 25 millones de descargas como aval, mi decisión
probó ser un acierto; pero Opera nuevamente logró picar
mi curiosidad con varias promesas de innovación a embarcarse
en el próximo lanzamiento del navegador europeo. Estando
disponible la segunda beta de Opera 8 pensé en darle un
vistazo, como quien pasa a saludar a un viejo amigo... ¡y
vaya sorpresas!
Opera ha mejorado muchísimo desde la última vez
que trabajé con él. Es más, ha incorporado
muchos cambios respecto a sus últimas versiones oficiales
convirtiéndose en un formidable ejemplo de tecnología
al servicio de los usuarios novatos, avanzados e incluso los discapacitados.
Demos un breve recorrido por las principales funciones de Opera
8...
Las mejoras de esta versión... >>
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