Lo primero es verificar que tu sistema operativo es compatible. Por el momento existen versiones estables para Windows, GNU/Linux, FreeBSD o Solaris, y si bien existe una versión para Mac OS X, está es un tanto inestable, por lo que no recomendamos su uso por el momento.
Teniendo un sistema operativo adecuado, se debe elegir la versión a instalar. A la fecha, la versión estable de la suite es la 1.1.4, siendo la indicada para el usuario común. Si te gusta la aventura y quieres hacer historia probando lo último, puedes bajar la versión 2.0 aún en estado beta.
¿En qué se diferencian ambas versiones? La nueva OpenOffice incorpora a Base, un administrador de bases de datos que sale al paso de Microsoft Access. Además se rediseñó su sistema de instalación e interfaz para hacerlos más fáciles e intuitivos, junto con potenciar su compatibilidad con formatos de otros programas (especialmente los de Microsoft Office).
De hecho, OpenOffice 2 es el primer software en incorporar el formato abierto en XML, OASIS OpenDocument, desarrollado por grandes empresas de la información como Innodata Isogen, la alemana SAP y la misma Sun Microsystems. Este formato no sólo será extensamente compatible con otras soluciones futuras, sino que representa una optimización importante en el peso final que tendrán los archivos.
Pero volvamos a lo nuestro. Pueden llegar directamente a la página de descarga de la versión estable siguiendo este enlace. Una vez allí, se debe seleccionar el idioma, el sistema operativo y el sitio de descarga (ojalá el más cercano a Chile).
Si trabajas en Windows, el archivo que descargarás estará comprimido en ZIP, y podrás abrirlo ocupando Winzip o cualquier otro descompresor similar, si es que no cuentas con uno en tu computadora. Ya extraídos los archivos dentro de una carpeta del disco duro, basta pulsar dos veces sobre 'Setup.exe' para iniciar el programa de instalación.
Ahora, si eres de aquellos herejes que ocupa Linux u otra plataforma similar, puedes seguir las instrucciones que se encuentran aquí para instalar la versión descargable, o mejor aún, utilizar las herramientas de manejo de paquetes de tu distribución para instalar las dependencias necesarias.

Por ejemplo, para Debian y sus derivados, como es Ubuntu, se utiliza “apt-get install openoffice.org”, mientras que en Gentoo se utilizaría “emerge openoffice” desde la línea de comandos... sólo por dar un par de ejemplos.
Tras un par de pantallas de instalación y algunos minutos, tendrás un completo sistema de ofimática a tu disposición, y totalmente gratis. ¡Que lo disfrutes!
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