|
Cuando Felipe Verdugo terminó la carrera de diseño
en la Universidad Católica sabía que necesitaba algo
más. Su deseo por especializarse en animación digital
lo llevó a pedir un préstamo y viajar hasta el Vancouver Film School de
Canadá, donde pasó un
año intenso conociendo las últimas técnicas
utilizadas en producción audiovisual. Regresó recientemente
a nuestro país, plasmando gran parte de sus conocimientos
en el sitio del Macromedia
User Group de Chile ,
de cuyo directorio forma parte.
Para Verdugo, es una excelente noticia que instituciones chilenas
comiencen a impartir cursos de animación digital, pero se
plantea escéptico respecto a la preparación y contenidos
de los planes de estudios. "En Canadá teníamos
un profesor especialista en animación clásica, otro
en composición, otro en modelado, otro en texturas… Una
increíble experiencia de aprendizaje. Acá ya he escuchado
eso del 'en el camino iremos viendo'. Sería bueno tomarse
el tiempo de analizar lo que se hace en el extranjero para evitar
la improvisación", afirma.
Realizando una comparación, cuenta que "allá estuve
un año completo bajo un programa de estudios bastante exigente,
con clases todos los días de 9 a 17 horas y entregas de
trabajos todos los días en todos los ramos. Eso nos obligaba
a quedarnos después de clases en los laboratorios de dibujo
y luego de computación varias horas más durante seis
meses. En los dos meses siguientes, mientras se seguía aprendiendo,
había que dedicar tiempo además al desarrollo de
un tema, un guión y un storyboard de lo que sería
tu proyecto final para trabajarlo en forma casi exclusiva durante
los últimos cuatro meses".
Consultado respecto a las habilidades que caracterizan al animador
digital, este diseñador destaca por sobre todo la capacidad
de observación, a fin de interpretar las referencias del
entorno en un mundo virtual. Además cree en la necesidad
de mantenerse al día con los últimos avances de la
industria, a lo que suma grandes dosis de constancia y creatividad. "Y
no hablo sólo de la creatividad artística -explica-
sino también de la capacidad de resolver problemas. En el
mundo de la animación 3D aparecen a cada minuto y saber
cómo solucionarlos es clave para el éxito en un proyecto,
sobre todo porque solemos estar contra el tiempo".
Respecto al desarrollo del mercado chileno, Verdugo declara que
en Chile todavía no existe una industria de cine o TV, pero
sí pequeñas o medianas productoras que realizan buenos
trabajos con series y documentales.
Sin embargo, aunque admite que los problemas de financiamiento
hacen imposible pensar por ahora en un largometraje animado 100%
digital, no comparte la opinión de que se debe a lo reducido
de nuestra población, y para demostrarlo expone un caso. "Nueva
Zelanda es una isla con tres millones de habitantes donde la visión
de un grupo de personas transformó un pequeño taller
de efectos visuales en lo que es hoy la mayor productora de animación
3D y efectos visuales del mundo, donde deben trabajar más
de 400 personas. Me refiero a Weta (Digital y Workshop) nada menos que los responsables de las increíbles
escenas de "El Señor de los Anillos".
Oscar Contreras: "Saber
de todo no significa hacerlo todo" >> |