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Seguro que si diez años atrás nos hubiesen dicho
que Disney cerraría sus estudios de animación tradicional
en favor de la animación 3D no lo habríamos creído.
Es que sólo en los últimos años el mercado
de las cintas generadas por computadora se ha expandido a pasos
agigantados, con éxitos de taquilla como Shrek 2 ó Buscando
a Nemo, obteniendo ganancias muy superiores a los $300 millones
de dólares por cada una.
Y no se trata sólo de Hollywood. La industria de los videojuegos
se hace cada vez más exigente en busca de nuevas emociones
que ofrecer a sus consumidores. Hoy, crear un título puede
tomar varios años y el esfuerzo de un amplio equipo de realizadores.
Así también ha despertado a la fiebre digital el
mundo de la publicidad, la TV, la arquitectura, la ingeniería,
el arte, la medicina... bueno, creo que ya captan la idea.
Para responder a esta demanda de la cual Chile había estado
ausente, tres planteles privados abrieron a fines de 2004 la carrera
de animación digital, concitando la atención de aquellos
entusiastas cuya única posibilidad era emigrar al extranjero.
Con una duración aproximada de nueve semestres y ramos que
van desde el dibujo tradicional hasta la producción de efectos
visuales, cada institución se la juega por asociarse a la
experiencia de nuestra incipiente industria nacional.
La Universidad
Mayor fichó como Director de carrera a
Alejandro Rojas, director de "Ogú y Mampato en Rapa
Nui", mientras la UNIACC cuenta entre
sus docentes a Ricardo Amunátegui realizador del ignorado
primer largometraje animado para adultos, "Cesante".
A una táctica diferente apostó la Universidad
de las Américas, gracias
a un convenio firmado con la productora Spondylus, que permitirá a
sus alumnos conocer de primera mano la labor audiovisual.
Sin embargo -y como la Web resiste todo- es válido preguntarse
si constituyen ya verdaderas opciones para adentrarse en la animación
digital. ¿Podemos considerar que ha nacido un motor para
el mercado chileno o son sólo iniciativas que merecen ser
observadas?, ¿puede Chile convertirse en partícipe
de la industria mundial?, ¿qué características
debe tener el profesional de la animación?...
Se lo preguntamos a dos expertos que viajaron hasta Norteamérica
para cultivar su pasión por los gráficos tridimensionales,
en la industria fílmica el uno y en la de los videojuegos
el otro. Desde ya, pueden estar seguros de que no hay que dejarse
llevar por la emoción tan fácilmente... no todo lo
que brilla es oro.
Felipe Verdugo: "Saber
solucionar los problemas es clave" >> |