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Nacida Adobe en 1982 y Macromedia diez años después,
hasta mediados de 2001 ambas se encontraban en una lucha encarnizada
por conquistar sus respectivos nichos de mercado. Sin embargo,
desde entonces su relación ha sido más una rivalidad
amistosa e incluso complementaria. Chizen lo interpretó como
pacifismo post 11 de septiembre; la prensa, como la necesidad de
enfrentar a un enemigo mayor: Microsoft.
Los analistas coinciden en que la próxima gran batalla
del mundo informático se librará en el campo de las
aplicaciones basadas en la Web, es decir, los programas que se
ejecutan a través de Internet. Para este fin, la empresa
de Bill Gates ha centrado su estrategia en su próximo sistema
operativo, Longhorn, que incluirá un lenguaje específico
conocido como XAML.
Pero mientras estos avances sólo estarán disponibles
en Windows - por razones obvias - Macromedia ya ha recorrido un
buen trecho en diversas plataformas gracias a Flash, que es comprendido
cada vez más como un entorno de desarrollo que como un programa
de animación. Adobe carecía de influencia en el área
y es precisamente lo que busca compensar... y potenciar.
Ya lo aclaraba Bruce Chizen hace un año a Cnet News: "Cuando pienso
en competidores sólo hay uno que me preocupa. Microsoft
es la competencia y es quien no me deja dormir por las noches".
Y tras anunciar la fusión el lunes pasado reafirmó sus
votos: "Mantendré vigilado a Microsoft".
De hecho, la dirección de Adobe ya había tomado
acciones concretas para aumentar el dolor de cabeza que el código
libre estaba produciendo en el gigante de Redmond. Junto con liberar
algunos de sus productos para Linux, la empresa fundó varios
proyectos actualmente en desarrollo, contratando un equipo especializado
en esta plataforma gratuita.
Es más, Adobe apoyó decididamente al formato libre
SVG (scalable vector graphics) impulsado por el W3C, organismo
sin fines de lucro que delinea los estándares de la Web.
Era su venganza tras la paliza que Flash propinó a su fallido
software de vectores LiveMotion, en la que obtuvo la participación
de empresas como IBM, Corel, SAP, Sun y la propia Microsoft (en
fin, nadie sabe para quién trabaja).
Ahora que Adobe se haga con las riendas de Flash, ¿continuará con
los mismos ímpetus libertarios?
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