A estas alturas, la guerra por las videocaseteras que enfrentó en los 80 al Betamax de Sony con el VHS de JVC y dejó a todos quienes apostaron mal con equipos obsoletos, parece estar a punto de repetirse.
Para granjearse apoyo, Sony salió en busca de proveedores de contenido, logrando que la Metro-Goldwyn Mayer, Twentieth Century Fox y – cómo no – Sony Pictures anunciaran la adopción de Blu-Ray, junto con la productora de animé Bandai Visual. Más aún, la casa del Walkman ya anunció que su esperada consola PlayStation 3 incorporará un reproductor cuando salga al mercado, durante el primer semestre de 2006.
Para empatar las cosas, Toshiba logró el respaldo de Paramount Pictures, New Line Cinema y Warner Brothers, mientras que Microsoft adoptó al HD DVD como el lector de su Xbox 360, que estará a la venta en diciembre de este año.
Tras abandonar el diálogo en mayo pasado, ambos consorcios se dieron plazo hasta fines de agosto para buscar una solución conjunta. Por desgracia, la posibilidad de humo blanco se ve cada vez más lejana, con un representante de Toshiba sentenciando que "ya no queda tiempo para unificar los formatos".
Así las cosas, sólo cabe esperar que una de las partes logre negociar su rendición antes de que las respectivas marcas comiencen a inundar el mercado con sus propios reproductores. Ni siquiera la salomónica solución que fusionó los formatos DVD+ y DVD- en unidades combinadas resulta factible esta vez: las dos tecnologías son tan diferentes que disponer ambos mecanismos no sólo produciría dispositivos caros, sino tan voluminosos que sería imposible fabricar lectores internos para las computadoras.
Al menos nos queda el consuelo de que, si bien los fabricantes están ávidos por presentar a sus formatos estrella en sociedad, no es probable que se masifiquen antes de que acabe la década. El público aún está satisfecho con el DVD (¡y hasta con el CD!), los reproductores de los nuevos formatos aún son caros (cerca de 3 mil dólares) y los televisores compatibles con HDTV resultan escasos.
Ya que está tan de moda les podríamos sugerir una primaria, ¿no?
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