"¡Arturito! George Lucas se paleteó y prestó a
su robot de Star Wars, para buscar a Yuraszeck." Así fue
como La
Cuarta bautizó al robot geoecógrafo de la empresa Wagner,
que según el ingeniero civil Manuel Salinas, su creador,
es capaz de detectar desde metales hasta petróleo varios
metros bajo tierra.
Salinas explica que estuvo 10 años investigando para llegar
a establecer la teoría que le permitió crear un "reactor
de antiplasma", la base de su robot TR (que significa Trazador
de Rutas). Pero ése fue sólo el primer paso. Después
tuvo que luchar contra la incredulidad de la gente y esperar hasta
que alguien se arriesgara a respaldar económicamente la
idea.
Así fue como llegó a la empresa de seguridad Wagner
donde su socio, Gabriel Vargas, apostó porque resultaría.
Partieron con 100 millones de pesos, pensando en crear una máquina
que detectara minas antipersonales.
"Con esa plata comenzamos haciendo los reactores. Hice como
seis de ellos hasta que logré su perfección. Nos
demoramos un año en su construcción, el 31 de diciembre
del año pasado la terminamos. Eran las dos de la tarde,
la guardamos y nos fuimos porque ese día era año
nuevo. Después estuve enero, febrero y marzo haciendo pruebas
de laboratorio, hasta que por esas cosas de la vida llegamos al
caso Yuraszeck. Después estuvimos
en Colonia Dignidad y hace poco en Peñaflor", cuenta Salinas.
Fuentes de la Fiscalía Regional de Libertador Bernardo
O'Higgins, que llevó a cabo las investigaciones del caso
Yuraszeck, confirmaron la participación del "Arturito" en
el hallazgo de la víctima, afirmando que "sirvió para
corroborar el sitio que ya teníamos localizado".
El ingeniero insiste en que el mayor desafío
que ha tenido que enfrentar para llevar a cabo su invento ha sido
la incredulidad de la gente. Posteriormente, que los expertos en
electrónica hicieran lo que él les pedía y
no lo que decía el manual de los sofisiticados componentes.
Las gracias de "Arturito" >> |