Según informa el departamento de comunicaciones del DPI,
muchas veces las personas prefieren no patentar sus inventos, pues
creen que se tratará de un trámite engorroso y del
que no se obtendrán mayores beneficios.
"El trámite no es engorroso si lo manejan expertos,
pero es lento. Demora en promedio y sin oposiciones, un mínimo
de 3 años. En el caso de la protección de los Diseños
Industriales es más
rápido", asegura el abogado y especialista en propiedad
industrial e intelectual Gonzalo Sánchez. En todo caso,
una vez presentada la solicitud ya se cuenta con una protección.
A pesar de que el trámite de las patentes puede llevarse
a cabo directamente por el dueño del invento o marca, "una
patente mal redactada y una tramitación deficiente, pueden
ser muy caras en términos de tiempo y ámbito de protección",
explica Sánchez. Por lo mismo, el profesional recomienda
hacerse asesorar por un especialista.
La patente dura 15 años a partir de la fecha de concesión.
Pero hay que tener en cuenta que "el derecho de patente es
territorial, uno debe obtener la patente en cada país donde
quiera proteger o comercializar su invento. Esto ocurre en todos
los países. No existe la protección mundial de un
invento", explica Sánchez.
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