Mientras las ideas tras la Web 2.0 despiertan el interés de usuarios y programadores en todo el mundo, otro grupo no sólo se declara escéptico, sino irritado. Para ellos, el fenómeno es una moda publicitaria, destinada a vender productos ya existentes bajo nuevos nombres... chapa que también se ha colgado a Ajax.
Joel Spolsky, un ex empleado de Microsoft que actualmente tiene su propia empresa en Nueva York y es autor del popular sitio Joel on Software, ironiza sobre las ambigüedades que conlleva el concepto.
"El término Web 2.0 me fastidia particularmente. No es un concepto real. No tiene significado. Es una gran nube de ambigüedades con una estructura consagrada a la nada. Cuando la gente usa el término Web 2.0, siempre me siento un poco más estúpido por el resto del día", afirma Spolsky.
Otro líder de opinión de la blogósfera técnica, Nicholas Carr, tampoco escatimó esfuerzos para denostar las ideas de O'Really. En su propio ensayo, "La amoralidad de la Web 2.0", critica el idealismo y los fundamentos tras el tema, destacándolos como poco realistas.
"Y así todas las cosas que la Web 2.0 representa – participación, colectivismo, comunidades virtuales, voluntariado – se vuelven cosas indiscutiblemente buenas, cosas a ser alentadas y aplaudidas, emblemas del progreso hacia un estado de iluminación. Pero... ¿es realmente así?", pregunta Carr, para luego ejemplificar a fondo:
"En teoría, la Wikipedia es algo hermoso, pero en realidad no es suficientemente buena. Claro, es útil: la consulto con frecuencia para obtener perspectivas sobre un tema, pero a un nivel fundamental es poco confiable y su redacción suele ser decepcionante. Yo no la consideraría una fuente y menos todavía la recomendaría a estudiantes para hacer un trabajo de investigación".
Y en otro caso emblemático, Mike Moore de Blowimage – antiguo entusiasta de la Web 2.0 – hoy se declara desilusionado por lo que (en su opinión) pasó a ser nada más que una estrategia de negocios. En su artículo "¿Quién mató a la Web 2.0?", Moore fustiga a los conferencistas de la Web 2.0 Conference 2005 por "matar su idealismo".
"Repentinamente perdimos la cabeza. Cambiamos la noción de la Web 2.0 a algo que no puede ser. Comenzamos a usar Web 2.0 como otro ítem en nuestra lista de requerimientos. Comenzamos a promover Web 2.0 como una metodología de administración de proyectos. Comenzamos a promover Web 2.0 como un plan de negocios [...] La conferencia fue poco más que una inducción para que las empresas nacientes se promuevan a sí mismas como si estuviéramos en la burbuja de las .com otra vez. Nos corrompimos y arruinamos nuestros ideales, ¿y para qué? ¿por un poco de capital de riesgo? ¿por unos enlaces de alabanza de blogueros?"
Así, la duda queda planteada mientras la Web 2.0 sigue desenrollando su madeja. ¿Promesa o parafernalia? Habrá que girar la cabeza en un tiempo más y ver si estamos realmente ante una factor de cambio o sólo un manojo de buenas intenciones. Ustedes deciden.
|