El año 2003 tuve la oportunidad de entrevistar a David Tart de Pixar Studios, quien me contaba cómo se vio forzado a bajar el ritmo y trasladarse al campo para superar las consecuencias del exceso de trabajo. ¿Cómo se equilibran los periodos de trabajo intenso con la salud la vida familiar?
La comunicación lo es todo. Hay que tener una buena comunicación con tu equipo de gente para saber lo que ellos esperan de ti y tú hacerles saber a ellos que es lo que esperas. Hacerles conocer no sólo tus necesidades profesionales sino también personales, como por ejemplo que quieres irte de vacaciones pues necesitas descansar, cuando hay tragedias en tu vida, cuando nace un hijo o cuando los niños están enfermos y debes quedarte a cuidarlos. También hacerles saber limitaciones físicas, por ejemplo que sufres de claustrofobia y que necesitas salir del edificio por una cierta cantidad de tiempo.
Asimismo debes tener una buena comunicación con tu núcleo familiar. Saber exactamente que es lo que tu esposa y tus hijos esperan de ti, involucrarlos de alguna manera en lo que tu haces, que entiendan los por qué de lo que hiciste o no hiciste en tu semana de trabajo. Que sepan porqué tal día vas a llegar tarde. Así como ellos dependen de ti como padre o esposo, también hay un grupo de gente que cuenta contigo.
La comunicación profesional y familiar es lo que permite balancear tu vida. Hay gente que simplemente falla en la comunicación y por eso se pierde equilibrio. Si no hablas y simplemente sigues como caballo en tu trabajo, nadie sabrá lo que te pasa.
Cuando te aguantas a decir algo o se te olvida, llega el momento en que sufres porque piensas “que nadie te entiende”. Hay gente que termina diciendo lo que siente, pero ya es muy tarde: tu grupo de trabajo ya se arma una percepción de tu persona que es muy difícil cambiar. Por ello la gente renuncia a su trabajo, o simplemente se retira a ambientes más bucólicos.
Al final cada uno sabe donde le aprieta el zapato, cada cual sabrá como balancear su vida o respirar de la rutina. Al menos, la comunicación es el remedio por el cual mi vida es mas sana.
En sitios Web o bitácoras donde se ha contado tu historia, no han faltado quienes critican tus logros con diversos argumentos mayor o menormente fundados. ¿Concuerdas con eso de que el chileno es "chaquetero" (envidioso) con sus compatriotas que triunfan en el extranjero?
Es parte de la madurez darse cuenta de que no todo el mundo te va a querer. Creo fervientemente que uno se gana lo que tiene en esta vida y que dependerá del esfuerzo de cada cual el éxito o fracaso en las metas. Soy un creyente de la “Meritocracia” en vez de la “Pitutocracia”.
Hay un momento en que debes demostrar que es lo que puedes dar de ti para crecer y formarte, todos pasamos por ahí nos guste o no, pero llega ese momento en que no tienes que demostrarle nada a nadie salvo a ti mismo, tu familia y tu jefe.
En cuanto a las criticas, cada uno tiene derecho a opinar lo que le parezca. Es parte de la libertad de expresión. En diseño, sobre todo la mayoría de las opiniones son subjetivas. ¿Que es lindo o que es feo? La respuesta a esa pregunta es un convencionalismo propio de una cultura o una época. No existe una respuesta objetiva para eso.
Mi ilustrador favorito es H.R. Giger, quien diseñó a Alien. Algunos consideran sus colores y trabajos como repulsivos, mientras yo aprecio la belleza y perfección que percibo de ellos. Pero lo que realmente me cautiva del artista es su visión de las cosas.
Respeto mucho la critica fundamentada pues me ayuda a ser mejor en lo que hago, me da una razón para desafiarme a mí mismo cada mañana. Jamás me duermo en los laureles sino al contrario, es por que me gusta lo que hago y me apasiona, que sigo adelante buscando soluciones a problemas concretos.
Lo que sí me preocuparía es una critica a un problema objetivo, eso si tiene peso para mí.
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