Si sumara los minutos que ha perdido buscando un estacionamiento vacío en algún mall, se dará cuenta que en total ya ha gastado varias horas. Éste es el problema que detectó el grupo formado por Jorge Valencia, Igor Venegas, Claudio Corvalán, Marcelo Zúñiga y José del Solar y el resultado fue el software Simagest, un producto que pretende resolver el problema de encontrar un espacio para aparcar. Para esto, el programa revisa constantemente el estado de los puestos del estacionamiento mediante sensores electrónicos.
Los datos son recibidos y almacenados en un computador central, con los cuales se obtienen estadísticas que le servirán al administrador del recinto para tomar decisiones en cuanto al precio del servicio, disponibilidad deseada, organización, promociones, etc. Por ejemplo, obtendrá gráficos que indican cómo va variando el flujo según la hora del día.
Los alumnos explican que dentro del estacionamiento se deben definir puntos de control, para ubicar monitores que les mostrarán a los conductores el estado de los espacios: ocupado, desocupado o reservado para personas con discapacidad.
La segunda interfaz es la que ven los administradores del estacionamiento: “En ella se ve el estado de los distintos sectores del estacionamiento y se pueden deshabilitar espacios que estén reservados para algún cliente en particular”, cuenta Jorge Valencia, uno de los gestores del programa.
SmarTraffic
Descongestionar las calles y evitar que se produzcan los odiosos tacos es el objetivo del equipo formado por Eduardo Solís, Víctor Peña y Lillo, Andrea Guzmán Veloso y Miguel Brintrup quienes crearon el software SmarTraffic para sincronizar los semáforos y así permitir más fluidez en el desplazamiento de los automóviles.
Víctor Peña y Lillo explica que en un principio el sistema fue ideado para funcionar mediante cámaras de video, pero hoy funciona con cualquier tipo de sensor que detecte presencia. La información que necesita este software es el largo de las colas y la cantidad de vehículos que han pasado.

“A partir de esa información trabaja el software, que es capaz de detectar el nivel de congestión de las calles, para analizar cuál de las sincronizaciones es la más adecuada. Una vez detectada, es enviada a los controladores de los semáforos que la cargan. La gracia es que ataca los atochamientos desde el momento en que empiezan a producirse, porque analiza los datos cada 15 minutos”, explica el estudiante Víctor Peña y Lillo.
Según los creadores del programa, éste fue diseñado para funcionar de manera automática, pero la sincronización también puede ser cargada manualmente ya que a veces se producen casos especiales como accidentes o caravanas, que podrían transformarse en una congestión mayor: “La idea es que exista una persona capacitada para que pueda cargar una sincronización para resolver algún caso particular”, afirma Peña y Lillo.
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