|
Cambiar un disco duro no es tan complejo. Basta con tener cuidado
y protegerse
contra la estática.
Desconecta el PC, abre la carcasa y busca el disco antiguo. Quita
los tornillos y desconecta ambos cables (corriente y datos) fijándote
en cómo están ubicados. A continuación inserta
el nuevo disco, colocando los cables en la misma posición.
Si se tienen dos discos duros es importante seleccionar cuál
será el principal y cuál el secundario (master y slave,
respectivamente), pues el PC siempre buscará el sistema operativo
en el disco maestro. Esto se determina a través de un pequeño
selector dotado de interruptores o puentes eléctricos -conocidos
como jumpers- siguiendo el esquema que acompaña la unidad.
También, y sólo si ambos discos tienen la opción,
puedes optar por 'Cable Select' para las dependencias se configuren
automáticamente.
En las computadoras portátiles (notebooks) el proceso puede
ser más sencillo o más complejo dependiendo de la marca
y modelo. En la mayoría el disco se oculta tras una tapa atornillada
desde donde puede retirarse deslizándolo. Desatornilla la
cuna metálica adosada a él, observa con cuidado la
posición del cable y retíralo. Luego sigue el procedimiento
en forma inversa con el nuevo disco.
Tanto en uno como en otro caso, procura no remover los adhesivos
pegados al disco –salvo que las instrucciones lo señalen– pues
podrías perder la garantía del fabricante. Y si los
cables no son lo tuyo, puedes optar por dejar el procedimiento en
manos de un servicio especializado, cuyo costo debería rondar
los $10 mil pesos.
4. Arando el disco
Si todo se hizo correctamente el disco debería ser reconocido
por la computadora. Ahora podrás formatear la unidad e instalar
otra vez el sistema operativo, función incorporada en las últimas
versiones de Windows. El formateo prepara al disco para recibir datos
y, si utilizas un sistema Windows 2000 ó superior, podrás
elegir entre FAT o NTFS. Te recomendamos este último, pues
aporta funciones adicionales de seguridad y aprovecha mejor la capacidad
del disco, salvo que debas conectarte en red con equipos dotados
de Windows 98 ó inferiores, que no son compatibles con este
formato.
Si lo deseas también podrás designar particiones,
con lo que crearás dos o más discos 'virtuales' dentro
de una misma unidad, repartiendo a tu arbitrio las capacidades. Este
procedimiento es útil para -por ejemplo- separar a Windows
de los datos y así poder actualizar más adelante el
sistema operativo sin problemas.
5. Entra el sistema
Ahora instalaremos el sistema, pero considerando algo muy importante:
en caso de usar Windows 2000 ó XP hazlo sin conectarte a la
red. Sucede que tras los ataques de gusanos informáticos en
años anteriores, la Internet se convirtió en un hervidero
de virus ansiosos por ingresar a cualquier sistema operativo desprotegido.
De hecho, un estudio del Internet Storm Center estadounidense detectó que
un PC tarda apenas 20 minutos en ser infectado e inutilizado si no
cuenta con las barreras adecuadas... lo que he tenido oportunidad
de comprobar personalmente.
Ahora, ¿recuerdas el cortafuegos (firewall) que mencionamos
al principio? Pues antes de conectar a Internet por primera vez debes
instalarlo y procurar que rechace toda conexión entrante desconocida.
Entonces dirígete a Windows
Update y descarga todas las actualizaciones críticas de seguridad
necesarias para impedir el acceso a los virus. Sólo una vez
que las tengas, podrás continuar con el resto del ordenador.
De paso, instalar un antivirus y actualizarlo no estaría mal.
Por cierto, dado que los enrutadores (routers) suelen incorporar
cortafuegos, puedes sentirte protegido si tu conexión a Internet
está tras uno de ellos.
6. Control Total
Finalmente, y sólo en caso de haberlos, nos encargaremos
de los controladores que Windows no haya instalado por sí mismo.
La primera opción es recurrir a los discos que acompañan
a cada componente de tu PC. Si no cuentas con ellos, pídele
al sistema operativo que busque en Windows Update por si hay versiones
actualizadas en su base de datos.
De no haber éxito, será el momento de agradecer que
tomamos nota del Administrador de Dispositivos antes de arrasar con
todo (lo hiciste... ¿verdad?). Haremos una búsqueda
en Google para dar con el sitio Web del fabricante del componente.
Sólo si no está disponible, nos dirigiremos a fuentes
secundarias, como DriverGuide.com,
DriverZone o SoftPedia.
Una vez que todo esté como debe ser podremos regresar los
datos respaldados en CD al sistema. Sin embargo no te deshagas de
los discos todavía: podemos estar muy seguros del proceso
pero no de la integridad del nuevo disco duro hasta que hayan pasado
algunos días de prueba. |