|
Los vemos cada día en el diario y la televisión. Sabemos todo sobre ellos aunque no queramos. Si sus romances, separaciones, pecados e infidelidades son públicos... ¿cómo resistir la tentación de torturar a un famoso?
Comencemos con algo suavecito, como DNA Slots, esta tragamonedas de celebridades que los chicos de JabTV ponen a nuestra disposición. Para jugar, apostaremos parte de nuestro dinero y le daremos a la palanca hasta obtener una combinación ganadora. Britney, Calista o Elvis nos reportarán pingües ganacias, pero del resto... ya hemos tenido suficiente (ojo con los detalles en cada caricatura).
Quien también ha tenido suficiente es el equipo de Zooass.com, pero de las numerosas banditas de chicos adolescentes que saturan el dial. Entonces, ¿qué mejor forma de relajarse que hacerlos volar desde un precipicio para afinar puntería descerrajándoles un tiro? En Boy Band Blast-a-Rama, entre más rápido acabes con ellos más pronto pasarás a la siguiente ronda y no tendrás que seguir oyendo sus canciones.
Las balas son limitadas, lo que suma competitividad. También cuida de no confudirte y dispararle a las intérpretes femeninas – es nautral distraerse – pues te descontarán municiones (RECOMENDADO).
Okey, antes que me tilden de machista, un alivio para las chicas: el sueño hecho realidad de quien haya querido asestarle golpes en la cara a Britney Spears... con un salchichón. En Whack Britney seguimos el concepto del popular Whack-a-Mole de las ferias, esperando a que la voluptuosa cantante salga de su agujero para machacarla. Honestamente, no muy divertido.
Más desafiante resulta hacer leña de los rumores sobre la supuesta anorexia de la angelical Linsey Lohan, y unirse a la campaña para alimentarla antes de quedar reducida a un costal de huesos. En Feed Lindsay! desliza el puntero para comer los pasteles y chihuahuas (no pregunten) hasta ganar 2000 calorías.
Evita a toda costa los suplementos dietéticos o los laxantes... y ni hablar de la cabeza de Colin Farrell. Te restará una vida de inmediato. Simple y bien logrado gráficamente, incluye cuatro niveles de dificultad (RECOMENDADO)
Pero si de mofarse de las celebridades en desgracia se trata, obviamente no podía faltar lo que queda de Michael Jackson. En Escape from Neverland, debemos encarnar a nuestro ex-negro favorito para evitar que esos niños que tanto quiere escapen de su rancho y notifiquen a las autoridades.
Destacando su música y sonidos ad-hoc, si pasamos los primeros niveles nos enfrentaremos a la 'caza nocturna', que lo hace más desafiante. Entretenido, pero algo monótono después de un rato.
Y hablando de humillaciones públicas, tras esta copa del mundo ¿quedará alguien que no se haya burlado de los kilos de más de Ronaldo? En Run Ronaldo Run, los desarrolladores de 2DPlay te invitan a ayudar a un mofletudo nueve brasileño a resistir 90 minutos... evadiendo comida chatarra.

Usa las flechas para saltar o agacharte según sea el caso, y no dejes que Crespo alcance ningún balón o te ganarás el repudio de la torcida (más todavía). Simple, pero su diseño atractivo y la hilarante música de Benny Hill lo hacen uno de los mejores juegos que probamos (MUY RECOMENDADO).
Quien hace años tiene un problema mucho peor que las hamburguesas es Robert Downey Jr., cuya adicción a las drogas lo han puesto en las portadas de la prensa sensacionalista varias veces. Pero como sus fans lo 'quieren tanto', decidieron ayudarlo con R. D. Jr's Drug Battle, donde la única misión es esquivar las agujas que se nos vienen encima. Bastante tosco, pero el sonido de satisfacción de Robert cuando 'pierde' es impagable.
Por último, no podríamos finalizar esta sección sin la presencia del ícono de millones, cuyas habilidades se han hecho legendarias a través de Internet. En Chuck Norris: Attack of the Massacre Ninjas, podemos encarnar al único hombre capaz de dividir por cero para limpiar el pueblo de la forma más sanguinaria posible, usando movimientos como la mundialmente famosa patada voladora o la extracción del corazón, entre otros.

Algo lento para mi gusto... aunque de seguro dentro de los próximos minutos moriré por haberlo dicho.
Pitéate un político >> |