Todos concuerdan en que el 2006 será el año del
video portátil, con una tonelada de productos que buscarán
competir con el último de los iPods. Sin importar el bando
que triunfe, en esta guerra un ganador seguro será OLED,
una de las últimas tecnologías para pantallas y que
ha ganado fama por sus particulares características. Craig Freudenrich, investigador y doctorado de la Universidad
de Pittsburgh, explica -en el sitio Howstuffworks-
que los OLEDs son dispositivos semiconductores de estado sólido,
compuestos por películas finas de moléculas orgánicas
que crean luz por medio de la aplicación de electricidad.
El espesor de un OLED es entre 100 a 500 nanometros: unas 200 veces
más pequeño que el cabello humano.

Eso en palabras técnicas, pero cuando se trata de describirlos
como productos, destaca de inmediato que las pantallas OLED no
requieren de un elemento que genere una iluminación posterior,
sino que emiten la luz por sí mismas, un factor que las
diferencia de las actuales LCD y un buen argumento para verlas
convertidas en el líder de las pantallas de los distintos
aparatos electrónicos en el futuro. Pero eso no es todo, otros aspectos positivos de esta tecnología
es que se obtienen colores vibrantes, alto contraste, excelente
escala de grises, ángulos de visión amplios, bajo
consumo de potencia, bajo voltaje de operación, amplio rango
de temperaturas de operación, y diseño delgado y
liviano.
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