Cuenta la anécdota que, tras lanzar Internet Explorer (IE) 4, el equipo desarrollador dejó como "regalo" una gigantesca "e" azulada en el antejardín del edificio corporativo de sus competidores. Lejos de amedrentarse, los empleados de Netscape se ufanaron tumbando el logo, para poner encima una figura gigante de su dinosaurio mascota – Mozilla – junto a un cartel que decía "Netscape 72 – Microsoft 18".
Es que en octubre de 1997, esas eran sus respectivas porciones de mercado.
Pero como la vida es curiosa, a partir de entonces las cosas fueron de mal en peor para Netscape. IE 4 arrasó con las tierras del rey, conquistando un 80% de las preferencias en sólo tres años. Así, cuando Microsoft hizo pública la versión 6.0 de Internet Explorer a mediados de 2001, ya era dueño absoluto del mercado... sencillamente dejó de actualizarlo.
Esta inercia le valió una avalancha de críticas. ¿Cómo podía Microsoft abandonar la Web a su suerte después de "apoderarse" de ella? ¿cómo podría evolucionar Internet si su principal conductor no le seguía el paso? Estas inquietudes, sumadas a los cada vez más frecuentes fallos de seguridad, llevaron a que un grupo de programadores decidiera tomar acciones.
Y comprueben otra vez las paradojas de la vida, porque justamente desde el código de Netscape – liberado meses antes de su debacle – se construyó un nuevo navegador, más simple que IE, pero con opciones más poderosas que se adaptaban a los tiempos. Su nombre: Mozilla Firefox.
El recién llegado resultó un éxito no sólo ante la crítica, sino que por primera vez logró reducir la omnipresencia de Internet Explorer. Y aunque Microsoft continúa siendo el líder indiscutido, se estima que Firefox ya le ha quitado cerca de un 14% de usuarios a nivel mundial, con especial énfasis en países como Alemania, donde el nivel de adopción sobrepasa el 30%.

Por supuesto la compañía de Bill Gates no iba quedarse de brazos cruzados. A comienzos de 2005 se anunció el advenimiento de IE 7, una necesaria puesta al día que introduce cambios radicales como navegación por pestañas, sindicación o búsqueda directa pero, por sobre todo, mayor seguridad.
Según la bitácora oficial del programa, la nueva entrega de Internet Explorer será liberada justo este mes, enfrentándose con la versión 2.0 de Firefox a la que Mozilla da sus últimos ajustes. Dos grandes de la Web que tejen sus estrategias sobre la herencia de una década, y ahora preparan sus mejores armas para este duelo final.
¿Quién ofrece los mejores recursos? ¿quién brinda más confianza? Pero por sobre todo, ¿cuál merecerá tu favor? Vamos a descubrirlo...
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