Cuando des la orden de revisar tu casilla – o cuando lo hayas configurado en forma automática – tu programa de correos se comunicará con Spamihilator y le pedirá que clasifique los mensajes, enviándole sólo los que te interesa recibir.
Aunque nuestro guardián alcanza excelentes índices de reconocimiento, es probable que durante los primeros días debas ayudarle un poco a conocer tus preferencias. Para ello, incluye su propia papelera de reciclaje (Recycle Bin) que podrás abrir con el botón derecho sobre el ícono.
Allí quedarán durante un tiempo todos los correos no deseados que recibas, a fin de que puedas rescatar cualquier mensaje mal clasificado. Sin embargo, lo realmente interesante está cuando accedes al área de entrenamiento (Training Area), pulsando el pequeño ícono rojo a la izquierda de minimizar.
El proceso aquí es sencillo: pulsa "Pre-Mark" para que Spamihilator "adivine" qué correos son legítimos y cuáles son espam. Luego, afina su selección escogiendo los mensajes errados y marcándolos como "Spam" o "Non-Spam" respectivamente.

Si ves un remitente al que desees bloquear o por el contrario, dar vía directa, puedes pulsar el botón derecho sobre el mensaje y agregarlo in situ a tus usuarios permitidos (friends) o bloqueados (blocked senders).
Por último, pulsa sobre "Learn" y permite que Spamihilator asimile el conocimiento. Tras algunos días de uso, comprobarás cuán excelente alumno es y tu objetivo estará cumplido: una casilla de correo limpia, sólo con los mensajes que son de tu interés.
Oh, sí. Casi demasiado bueno para ser verdad...
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