Un requerimiento clave parar efectuar la transición
hacia las redes de tercera generación, es definir qué parte
del espectro electromagnético se destinará para aquello.
Sin embargo, Chile se rige por las decisiones que tome Estados
Unidos respecto a esta materia y el país del norte aún
no ha definido completamente las frecuencias que utilizará.
"Las bandas para 3G en EEUU se encuentran arriba de 1800
MHz y están en parte ocupadas por otros servicios, principalmente
de las Fuerzas Armadas de ese país, por lo que se requiere
despejarlas previamente. Por lo mismo, en nuestro caso
no hay aún una estimación de cuándo se licitaría
el nuevo espacio", explica Pérez.
Por otra parte, tanto en Entel como Movistar confirman
que el "upgrade" hacia redes 3G no es algo que se va a concretar
en el corto plazo. De hecho, ambas compañías
optaron por seguir desarrollando la tecnología 2.5G,
cuyo principal avance es EDGE.
"El tema de 3G es un servicio muy poco viable en el mediano
plazo para un mercado como el chileno, donde existe un alto nivel
de subsidio y los consumidores tienden a preferir la modalidad
de prepago", explica Carlos Rodríguez, gerente de mercados
y productos de Entel PCS.
Además, como cuenta Gustavo Marambio, director de redes
de Movistar, realizar la transición hacia una red 3G
implica grandes inversiones destinadas a incorporar nuevo equipamiento.
En Entel PCS aseguran que dicha inversión también
debe cubrir los costos que implica modificar los sistemas, tanto
de red, venta y post venta.
En resumen, por ahora el que se compre un teléfono móvil
que soporte esta tecnología tirará pinta entre sus
amigos, pero tendrá que seguir usando el PC de su casa para
hacerse una idea de cómo funciona este prometedor servicio.
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