Si eres un admirador de Indiana
Jones y siempre has soñado con descubrir una pista que te lleve
a encontrar un tesoro perdido, no necesitas ser un avezado arqueólogo
ni viajar a exóticos parajes.
Los más creativos han puesto la tecnología a favor del juego.
Esta vez se trata del Geocaching
un deporte para quienes gocen de espíritu aventurero y cuya meta
es encontrar un tesoro (cache) que alguien escondió en algún hermoso
lugar. La gracia es que para cumplir el objetivo se necesita un
GPS
e ingresar a algún sitio de Geocaching para elegir por ubicación,
grado de dificultad y tipo de cache. Ahí encontrarás las coordenadas
y algunas pistas para llegar al premio, las que se deben ingresar
en el dispositivo GPS a la hora de comenzar el viaje.
Pero no es tan fácil como parece. José Pedro Martínez, miembro
del equipo Volcán
Tronador, explica que las coordenadas nunca son exactas,
sino que aproximadas. Por esa razón hay que buscar dentro de
un radio y superar diversas dificultades impuestas por el territorio
para
descubrir el escondite.
Por lo general, el hallazgo consiste en una caja plástica -tipo tupperware-
con un regalo que va desde figuritas, libros, CDs, DVDs., alimentos
no perecibles, mapas hasta grandes sumas de dinero. Otro elemento
que siempre se adjunta es un cuaderno de notas y un lápiz, donde el
cazador de fortunas deberá anotar su nombre, la fecha del hallazgo
y algún comentario. Una regla básica es tomar el tesoro y reemplazarlo
por otro para que el próximo jugador no se quede sin su premio.
Sin embargo, quienes practican esta actividad aseguran que el
regalo que allí encuentran no es la principal motivación, sino
que la aventura completa: sortear obstáculos, desafiar la imaginación,
conocer nuevos lugares y compartir la experiencia con otros geocachers.
"Los caches pueden ser cosas de pequeño o gran valor monetario,
pero eso no es lo importante, el verdadero sentido está en el
desafío
para encontrarlos. Un cache suele estar en sitios donde los paisajes
son hermosos o el camino para llegar a ellos lo es", explica
Pablo Moreno, ingeniero constructor, miembro del equipo
Chimbatrek.
El médico Luigi
Andreani coincide con Moreno en que lo importante de esta actividad
es la pesquisa: "Lo entretenido es tener una excusa para salir de
tu casa a la naturaleza en busca de un verdadero tesoro, sólo que
sin valor comercial. El premio real es conocer lugares que de otra
forma nunca los hubieras descubierto. Es ideal para paseos familiares,
con amigos y sobre todo con niños, ya que lo disfrutan mucho. Además
está difundido por todo el mundo y vayas donde vayas, siempre habrá
un cache esperándote".
El arca perdida versión
chilena >>
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