Por desgracia para los consumidores esta fiesta tiene un tercer asistente que llegó sin ser invitado.
Preocupados por los altos índices de piratería, los estudios cinematográficos se concertaron con los fabricantes de software y equipos para ponerle un alto de raíz. De la mano de LLC – una filial de Intel – crearon una estricta norma de protección llamada High-Bandwith Digital Content Protection (HDCP), que será implementada en prácticamente todos los dispositivos que usen HDMI como estándar de conexión así como en las versiones futuras de DVI.
La idea es formar una 'cadena de seguridad' donde todos los dispositivos usados para visualizar o escuchar un contenido deben ser compatibles con HDCP. Dependiendo de cómo se rompa esta cadena, el usuario se verá castigado con una reproducción de calidad inferior o, incluso, con la imposibilidad de acceder a los datos.
Veamos un caso práctico. Supongamos que estamos frente
a un reproductor de HD-DVD conectado mediante HDMI a una tele
digital HDTV (ya me lo querría, ¿eh?). El disco realizará el
chequeo correspondiente con el reproductor quien a su vez comprobará la
compatibilidad con el estandar de seguridad del televisor. Al dar
los tres positivo, la reproducción iniciará en toda
su gloria de alta definición.
El problema es cuando esta cadena falla... y no porque el consumidor sea un pirata.
Supongamos el mismo caso, pero esta vez con un televisor normal que no es compatible con HDCP. Dado que no puede verificarse que la cadena sea segura, el reproductor no mostrará la imagen en alta definición sino en una calidad "cercana a DVD". Lo mismo sucede con el audio, donde el sonido se degradará a un CD estéreo común.
A medida que estos dispositivos se popularicen el estándar HDCP se hará obligatorio, requiriendo a todo fabricante pagar a Intel una licencia anual por adherir al sistema (aún sin ser caro: 15 mil dólares anuales más 0.005 dólares por producto).
En un principio no deberiamos tener problemas. Claro, si mi televisor
no es de alta definición - y por ende, no compatible con
HDCP - de todas formas no podré ver 1080 líneas,
pero las cosas comenzarán a ponerse extrañas en especial
en el mundo de la informática. Allí la cadena tiene
muchos más factores... y con que uno falle se arruinará la
diversión.
Pensemos en un PC común. Para poder ver una película en alta definición no bastará con tener un reproductor Blu-Ray o HD-DVD: también deberá estar habilitado con HDCP la placa madre, la tarjeta de video, el monitor y el software. Dicho sea de paso, hasta el momento sólo Windows Vista ha anunciado su compatibilidad, resultando poco probable que Linux se adhiera debido a los costos en licencias. Esto significa que desde ya los usuarios del pingüinito quedarán excluidos del mundo de alta definición.
Pero el asunto toma ribetes absurdos en casos como la polémica con los fabricantes de chips para tarjetas gráficas Nvidia y ATI. Desde el año pasado ambos promueven sus productos como "listos para HDCP", sin embargo al estar montados sobre circuitos que no lo habilitan la compatibilidad pierde sentido. Es decir, compras una tarjeta cuyo chip brinda HDCP, pero el resto de la tarjeta no... ¡estupendo!
¿Crees que se podrá parchar, actualizar el producto o modificar via hardware? Lo siento. HDCP fue creado como un sistema que utiliza un set de llaves secretas fuertemente encriptadas que se deben habilitar desde fábrica, precisamente para evitar los desbloqueos post-venta que sufren (o gozan) varios productos hoy en día. Si el estándar de protección no fue incorporado desde un inicio, ya no hay nada que hacer.
Según Hollywood, las primeras horneadas de discos Blu-Ray y HD-DVD vendrán sin protección para evitar problemas mientras los consumidores actualizan sus equipos, pero no ponen en duda que acabará por ser incorporado en plenitud.
"Estamos hablando de algo con lo que vamos a vivir probablemente por 15 años o más", declaró el ingeniero de IBM Dan Leake a Cnet News en febrero de este año. "Aunque HDCP no esté bien desarrollado actualmente, lo estará dentro de cinco años. Estamos planificando para el futuro".
Y quiénes somos nosotros para rebatir a la industria. ¿Verdad?...
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