Básicamente, existen tres normas entre
las cuales elegir: la estadounidense llamada ATSC (Advanced
Televisión Systems
Committe) cuyo sistema permite transmitir
en las mismas bandas VHF y UHF y requiere un poco menos de la mitad
de la potencia de transmisión para la misma calidad de recepción
que DVB-T; el estándar europeo DVB-T (Digital Video Broadcasting
Television) que ofrece mejor recepción
en zonas urbanas y puede transmitir a dispositivos móviles;
y la japonesa ISDB-T (Integrated
Services Digital Broadcasting) que es funcional para la transmisión
simultánea de una robusta señal HDTV y también
de recepción móvil. Con un uso menos estándar,
como afirma Ignacio Rodríguez -audiovisualista y sonidista-
en
su blog,
también existen las opciones que han elegido China y Corea
del Norte: DMB-T y T-DMB, respectivamente.
En todo caso, Chile no hizo mal al tomarse su tiempo para decidir.
En el informe elaborado por Godoy se cuenta que hacia finales de
1999 -y con un gran entusiasmo inicial- ya había transmisiones
de TVDT en toda la Unión Europea y en Norteamérica.
A pesar de esto, para el 2003-2004 la penetración en los
hogares se encontraba muy por debajo de las expectativas, con excepción
de Gran Bretaña (48,4%), Irlanda (38,8%) y Escandinavia
(Dinamarca y Finlandia 20% y Suecia 27%).
"En Estados Unidos, el corte analógico o switch off
fijado para 2006 no sólo se postergó indefinidamente,
sino que las esperanzas de penetración se habían
recortado al 10% de hogares sin acceso a TV paga (70% de cable
y 20% de satélite) pese a que casi todos los operadores
de TVA estaban transmitiendo paralelamente en analógico
y digital (simulcast) en 2004/2005. Así, en un reporte sobre
el proceso de switchover (cambio de analógico a digital)
en Europa, Japón y Norteamérica, la consultora BIPE
calificó de 'un completo fracaso' la iniciativa estadounidense
en TVDT, al menos respecto a sus propios objetivos", según
resume el informe "Desafíos regulatorios para la adopción
de la televisión digital terrestre en Chile".
Frente a las críticas por la demora, el subsecretario de
Telecomunicaciones, explica que el gobierno no se ha enfrentado
a ninguna dificultad para definir el estándar de televisión
digital. "El tiempo que nos hemos tomado responde exclusivamente
a la necesidad de analizar el desarrollo de esta tecnología
a nivel mundial. En esta materia la evidencia ha demostrado que
es mejor ser prudente que apresurados: son muchos los países
que han debido modificar sus decisiones iniciales en materia de
estándar", asegura.
Bello cuenta que se trata de una decisión compleja que
debe considerar muchas variables de aspecto técnico y de
los costos de cada una de las opciones "considerando los intereses
del país en cuanto a disponer de la flexibilidad tecnológica
que permita la mayor oferta de servicios a los ciudadanos. Es una
decisión que se debe adoptar con la mayor transparencia
posible, considerando los diversos intereses económicos
involucrados".
El estudio preparado por Godoy confirma esta perspectiva. De hecho,
destaca la prudencia que tuvo la propuesta de Subtel y CNTV al
recomendar esperar los resultados en los países desarrollados
y después de las naciones latinoamericanas más importantes
antes de tomar una decisión.
"La espera se mantiene, dadas las dificultades encontradas
y el casi nulo crecimiento de la TVDT en nuestro continente. Sin
embargo, el crecimiento vigoroso de esta plataforma en Inglaterra
en los últimos tres años, el interés renovado
en el resto de la Unión Europea y algunos casos aislados
de inusitado éxito (como el switch off analógico
efectivo de Berlín en 2003 y en una pequeña isla
sueca), permiten ya reenfocar la mirada desde una perspectiva más
optimista", se lee en el informe elaborado por Godoy.
En cuanto al fracaso en países como Estados Unidos, el
estudio de Godoy señala que el principal problema ha sido
la poca demanda de parte de los telespectadores. Esto de debería
a que no se perciben beneficios: "Si es por multiplicidad
de canales, la TV paga ofrece muchos más que la TVDT, incluso
cuando es analógica. Y si es por calidad de imagen, los
sistemas de TV paga digital (TV satelital y DVDs) ya lo ofrecen".
A ello se suma que la calidad de los televisores también
ha mejorado y hoy contamos con pantallas de plasma que ofrecen
una imagen más nítida, además los reproductores
de DVDs se han masificado.
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