Diciembre es el mes clave, ya que el gobierno lo puso como fecha
límite para definir el estándar que Chile
adoptará para
la TVDT. Mientras tanto, son muchos los conflictos de intereses
que existen en este tema.
El más importante de éstos es el temor de los
canales de TV abierta frente al posible ingreso de nuevos actores. "Como
esta tecnología no reduce los costos de operación,
introducir más operadores implica un promedio de menos
plata por canal y por operador que hoy", afirma Godoy, refieriéndose
a una nueva repartición de la torta publicitaria que es
vista como insuficiente incluso para los actores que existen
hoy en día.
El experto pronostica un futuro no muy feliz para los canales
de televisión abierta si es que no elaboran un proyecto
de renovación y mejora de sus contenidos. "Creo que
si VTR cumple su plan de llegar a las 3/4 partes de los hogares
chilenos en los próximos cuatro años gracias a
su agresivo y abultado plan de inversiones de US$ 445 millones
anunciado en abril pasado, los canales abiertos actuales arriesgan
volverse obsoletos como en EEUU", señala.
Godoy explica que la diversidad de operadores de la TV abierta
actualmente es artificial, debido a que la ley impide que un
mismo operador tenga más de un canal en la misma área
de servicio (con excepción de los canales 2 y 4, que pese
a esto están vinculados al mexicano Ángel González): "Si
esa restricción se elimina, como ya ocurre en radio, nada
impediría que Piñera, el grupo Claro o algún
magnate foráneo se compre los canales que hay, haga alguna
alianza con el monopolio del cable y...".
Una de las propuestas de Godoy en el informe es que se constituya
un Grupo de Acción para la Televisión Digital en
Chile (GAC-TVD) que tenga una mirada más amplia que la
que hoy existe con las agencias reguladoras y las agrupaciones
gremiales y sectoriales. En este GAC-TVD también debieran
estar representados los principales actores sociales.
El diputado Marco Enríquez-Ominami, miembro de la comisión
de Ciencia y Tecnología de la Cámara Baja, explicó a
Mouse.cl que en la práctica, los desafíos que
vienen después del establecimiento del estándar
incluyen las concesiones de los canales abiertos y la legislación
del Consejo Nacional de Televisión (CNTV) y de TVN (que
por ley debe dedicarse exclusivamente al negocio televisivo
lo cual pone una barrera para la exploración de servicios
interactivos que abre la televisión digital). "El
CNTV y TVN deben adaptarse a esta revolución y explorar
nuevas oportunidades para más y mejores contenidos televisivos,
así como desarrollar identidades locales", agregó.
Para el diputado es clave considerar este asunto como un debate
acerca de las políticas públicas y mantener el
libre acceso a la televisión para que exista igualdad
de condiciones en las distintas esferas sociales.
En cuanto al tiempo que durará la transición
hacia la televisión digital hoy no se puede dar una
fecha exacta. En todo caso, Bello asegura que el gobierno garantizará un
período que permita la coexistencia de transmisiones
analógicas y digitales, "de manera de agotar el
ciclo natural de los televisores hoy disponibles en los hogares
y no privar a la población de un bien que hoy es considerado
como básico".
"Este período será anunciado junto con la
decisión del estándar en diciembre de este año.
A modo de ejemplo, se puede señalar que a nivel internacional
se ha observado al menos 10 años de transición
entre televisión análoga y televisión digital",
concluye el subsecretario. |