LA HISTORIA DEL CORREO PROMETIDO
Tras escapar del yugo de los nerds, los usuarios siguieron al administrador de redes durante sesenta días y sesenta noches hasta ocupar un servidor desierto al pie de un nodo, donde establecieron sus conexiones.
Allí, el administrador subió a encontrarse con Dios (cuyo parecido con Steve Jobs resultaba impresionante), que montado sobre una i-nube negra con doble núcleo le dijo por videoconferencia:
"Administrador, has guiado a los usuarios hasta mi servidor para comunicarlos. Yo les daré redes de banda ancha, conexiones inalámbricas, aplicaciones de correo y cuentas de hasta 3 GB de espacio. Ahora ve y reenvía mi mensaje a todos los usuarios".
Acto seguido, se volteó y anunció desde las alturas:
"Oh, y una cosa más... busca mi mensaje entre tus e-mails"
Pero cuando el administrador de redes regresó junto a los usuarios, no pudo recoger el correo. En su ausencia, los usuarios habían recorrido la Web para consagrar sus direcciones de e-mail a sitios paganos, saturando el servidor con falsos testimonios de ofertas, inversiones en el extranjero, software pirata o píldoras contra la impotencia.
Al ver esto el administrador, se paralizó de furor y debió pulsar CTRL+ALT+SUPR.
Ya reiniciado, el administrador de redes volvió a conectarse con Dios, que esta vez le entregó dos sólidos discos compactos con instrucciones precisas para los usuarios.
Eran sus diez mandamientos contra el spam.
Antes o durante... >> |