Cuando las aguas del reino de Google Earth estaban más
tranquilas que un espejo, los enemigos entraron por una
ventana entreabierta, atacando con
su "Microsoft Live Earth" cargado de imágenes
mejoradas y contenidos tridimensionales. Pero el clásico emperador
se niega a rendirse y se presenta en el campo de batalla
con armas
renovadas, listo para apoderarse de la tercera dimensión.