Una vez que termine el proceso, cerciórate si el archivo
que creaste quedó perfecto. Con QuickTime o iTunes podrás
abrirlo, verlo, escucharlo y retrocederlo.
El próximo paso es transferir el archivo desde tu disco
duro a tu dispositivo portátil. Si es un iPod, iTunes te
ayudará en el trámite. Cada “cacharro” (así le
dicen los españoles a los gadgets) tiene su propia manera
de colocar archivos externos.
“Handbrake” funciona muy bien y permite “ripear” tus
DVD. Sólo hay que tenerle paciencia: para aprender a manejarlo
y a que haga su pega. Una de sus funciones con más futuro es la posibilidad de
formatear videos para que la Apple
TV los reconozca.
Consideraciones:
Dí la hora, jugo y "fracase mal" las primeras veces que
intenté transformar
algunos de los clips del DVD “El sueño existe”.
Después de varios intentos fallidos y de leer un manual,
el resultado fue óptimo.
Tal vez sea porque mi computador es un poco charcha (Athlon 2500+,
con 512 MB de RAM), pero transformar un archivo de 15 minutos se
demoró casi una hora. En todo caso, igual de lento que
convertir un AVI o un MPG a formato DVD.
Existe otra opción a considerar. Videora
iPod Converter es un sencillo programa que permite
transformar cualquier video y dejarlo en “formato
iPod”. Una de sus ventajas es que con él puedes transformar
tus propios cortometrajes en MP4.

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