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Una de las distribuciones gráficas de Linux que menos espacio ocupan es Damn Small Linux (DSL). En español sería algo como "Linux jodidamente chico". En total ocupa 54 megas de tu disco portátil. Es un buen ejemplo de cómo se puede aprovechar al máximo el espacio. Además, funciona impeque en computadores que cuentan con piezas un poco superadas ("tarros").
Para ver los programas instalados, el botón derecho del mouse hace las veces del botón de inicio, de Windows, pues entrega un listado del software, la configuración del sistema o permite cambiar el look al escritorio, entre otras cosas.

Para trabajos "de oficina" incluye tres herramientas básicas. FLWriter es una especie de Wordpad, pero con algunas funciones extras como insertar fotos y documentos HTML. Siag ofrece prestaciones bastante buenas para las planillas de cálculo. El tercer integrante es Xpdf que lee documentos de ese formato.
En el escritorio encontrarás el ícono MyDSL, desde donde puedes bajar juegos, aplicaciones, elementos multimedia y herramientas web para esta distro. Al hacer clic sobre una de las carpetas, encontrarás una lista de aplicaciones y dos botones que te cambiarán la vida: Cancel y Download, que te permite descargar las aplicaciones que necesites. En la lista se encuentran OpenOffice (que pesa casi el doble que el DSL completo), AbiWord o el Xchat.
Hablando de diversión, tres jueguitos incluidos te tratarán de entretener. El Xtris es, según mi modesta opinión, el más entretenido, aunque no es más que una buena versión del Tetris. Los otros dos (XPacMan y uno de aviones) no pasaron la prueba de mantenerme mas de 5 minutos tranquilo. En MyDSL encontrarás una lista de juegos descargables. Casi lloré de emoción cuando vi el Doom.
Lo mejor: es un OS muy rápido y que ofrece una cantidad increíble de funciones en sólo 50 megas. Lo peor: no te deja buscar información en los discos duros del computador huésped y tiene algunos problemas para guardar ciertos documentos (creo que no me acostumbré a usarlo todavía).
Es un poquito complicado y "de la vieja escuela", pero muy recomendable para linuxeros que cuentan con un pendrive con menos de 256 megas y que no pueden ver ni en pintura a Gates y sus productos.
Como resumen, cualquier alternativa que escojas será una buena solución. Lo mejor de todo es que estos OS portátiles no afectan en nada al rendimiento del computador. Si conocen alguna distro para USB que funcione mejor, sea más liviana o, simplemente, les guste más, no duden en recomendarla.
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